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OPINIÓN

Elección 2015, el mensaje ciudadano…

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Juan de Dios Andrade

Politólogo. Analista político y asesor. Especializado en historia y política mexicana, geopolítica y geoestrategia, Historia de las ideas políticas, teoría política y análisis de escenarios. Autor de la columna Confines Políticos

Lunes, Junio 8, 2015

El PRI se propuso como meta alcanzar el 40% de la votación en alianza con el PVEM y no pudo alcanzarla. Según el conteo rápido del INE, dado a conocer por Lorenzo Córdova, el PRI oscila entre 29.87 y 30.85%, mientras su aliado ronda 7.15-7.55%. Dos puntos por debajo de lo deseado. Esto convertirá en ‘oro molido’ lo alcanzado por el PANAL. El PAN tampoco logró su cometido de acercarse al 30% y se ubicó entre 21.47 y 22.20%. La diferencia entre el PRI y el PAN sería de 8 puntos, salvo los ajustes del INE al finalizar el cómputo. Para retener la Presidencia en 2018, el PRI va a necesitar mantener su alianza con el PVEM. Los dos juntarían ahora alrededor del 38%, mientras el PAN y el PRD (11.14-11.81%) sumarían 33%. En tal caso, la diferencia hoy es de 5%. Considerando que toda elección presidencial genera un mayor deseo de participar, ambas partes van a necesitar ampliar su espectro de alianzas para refrendar o para tener posibilidades reales de ganar dentro de tres años…

“El ‘apocalipsis’ que no llegó…”

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Se confirma la quiebra del ‘principio de las mayorías’ propio de la democracia liberal. Ya no es posible que un partido se alce, por sí mismo, con más del 50%. Necesita aliados y a veces ni así. Por ejemplo, hoy PRI-PVEM-PANAL sumados quedarían en 42%, según datos del INE. Esto nos arroja al problema de legalidad-legitimidad, pero también de consenso, estabilidad y gobernabilidad. La alianza PRI-PVEM tampoco pudo hacerse con la mayoría absoluta en San Lázaro, aunque se quedó cerca. Pero repito: hay que esperar los ajustes finales del INE. Lo que es un hecho es el mensaje ciudadano para que los diputados entrantes busquen consensar. No todo terminó el domingo…

La participación estimada es del 47.25-48.51%, lo que nos da un 52% de abstención. Habrá que esperar los datos del ‘voto nulo’, pero quedamos muy lejos del ‘apocalipsis’ que algunos anunciaron y en el peor de los casos estaríamos como en 2009. No se cumplió el peor escenario que habría puesto en tela de juicio a todo el proceso, pero hay que sopesar que la participación no fue pareja en los estados. Aunque hubo violencia, quema de materiales electorales y no se pudieron instalar algunas casillas, no se puso en riesgo la eleción en sí…

Queda pendiente valorar que más de la mitad no se sintió motivado para acudir a las urnas y que el porcentaje conquistado por cada partido no fue sobre la totalidad de los electores, sino de los que sufragaron. Por ejemplo, el 30% del PRI es del 48% que sí participó. Pudo librar el ‘voto de castigo’ pero ni remotamente resolvió su deteriorada base ciudadana de respaldo. La estrategia salta a la vista: en consonancia con un sector de los extremistas, se montó un escenario para inhibir a los electores porque tal vez habríamos rebasado el 50% de participación. Seguimos siendo vulnerables a la violencia desestabilizadora, aunque se remontó anteriores elecciones intermedias…

“Se avecinan dos alianzas…”

Así como el PRI deberá ampliar su alianza con tal de mantener la del PVEM y sumar al PANAL, el panorama del otro lado sugiera fincar otra de tipo multipartidista. Entre el PRD, MORENA, MC y PT tienen 30.5%. De sellar un pacto con el PAN, rondarían el 52%, quedando por fuera Encuentro Social y Humanista, aglutinando poco más del 5%, a los que sería viable sumar…

La composición de la nueva Cámara de Diputados apunta a una especie de centro-izquierda que, en lo que llega 2018, podría adueñarse de la conducción. El conteo final y lo que resuelva el TEPJF, determinarán la conformación de las bancadas, pero un eje centro-izquierda podría incluso replantear la agenda reformista…

El consenso no se gana ni se pierde en una elección. Las alianzas pueden ayudar a alcanzarlo y configurar la legitimidad que por separado no se pudo conquistar. El PRI tendrá que plantearse una estrategia más incluyente, pero también lo pueden hacer los demás, lo que empujaría a la elite política a fortalecer la democracia mediante el diálogo y los acuerdos. ¿Serán capaces los líderes de las izquierdas, del PAN y el resto de los partidos de hacer a un lado los egos? Al PRI se le ha hecho pedazos el ‘principio de las mayorías’ y lo mismo pasa en el DF, otrora bastión monolítico del PRD, donde estarían ganando espacios importantes MORENA, el PAN y la dupla PRI-PVEM…

“El poder de los electores…”

La ciudadanía envió un mensaje muy claro a las cúpulas partidistas: a nadie se entregó el poder totalmente. Se rompieron hegemonías y se hicieron contrapesos. A reserva de los ajustes definitivos, el PRI se movería ±15 escaños, el PAN quedaría casi igual o con ±3, el PRD ±40 curules, el PVEM ±15, el PT ±4, MC ±14 y PANAL 1. MORENA, Encuentro Social y Humanista no existían como partidos, pero el primero podría desplazar al PRD. El Presidente y su Partido ya no pueden ir a ninguna parte sin el consenso de los demás. Y los otros partidos, tampoco…

Ante un abanico de opciones autoritarias, no hay que darle todo el poder a nadie y eso fue lo que hicimos los ciudadanos…

“El escenario de las gubernaturas…”

Estaban en juego 9 gubernaturas y al PRI no le fue del todo bien. Los datos apuntan a un triunfo en 4 (Guerrero, Campeche, Sonora y San Luis Potosí) y llama la atención que la tendencia en Colima era tan cerrada que no se pudo cantar un ganador. Peralta sacaba ligera ventaja pero hacia las 3 am lo rebasó Preciado sin contundencia. Vamos a ver si el PRI pierde 5, agregando que el PAN se llevó Querétaro y Baja California Sur (serían 3); el PRD, Michoacán y ‘El bronco’ Nuevo León como independiente…

El PRI local quería a Ildefonso Guajardo pero el Presidente optó por Ivonne y Rodrigo Medina lo secundó. Esto fracturó a la élite política que formó parte de la red de Carlos Hank González y apoyaron a ‘El Bronco’. El PRI de Peña Nieto no pudo conservar Nuevo León y al parecer tampoco Monterrey. El gobernador entrante tiene los ojos puestos en 2018. El otro golpe severo lo tuvo Peña Nieto al perderse Guadalajara frente a MC encabezado por Alfaro y ya sabemos lo que dijo ‘El Cuau’ en Cuernavaca…

Calderón jugó con tres cartas: ´La Cocoa’, Sonia y Pancho Domínguez, ganando una. Madero selló pactos con Cantú e impulsó a los suyos en Campeche, Guerrero y Colima, esperando se confirme lo último. También se adueñó de la mayoría de las candidaturas en el DF y no le fue bien. Perder Sonora fue un golpe directo para él y convierte a Beltrones en opción fuerte para el PRI en 2018 puesto que el Presidente perdió sus apuestas más importantes. César Camacho no está en la debacle pero tampoco entrega buenas cuentas del todo. Agreguen que, en el PAN recupera el ‘corredor azul’ en el Estado de México y verán el impacto político-simbólico que eso tendrá en el ánimo presidencial…

La elección en Puebla cerró en medio de un forcejeo. El polo de don Máximo oscilando entre 10-6 y 11-5 a su favor, mientras el PRI cantaba 8-8 con posibilidad de ganar 9. El futuro de don Máximo quedó pendiendo de un hilo y preocupa el bajo nivel de votación, comparado con lo nacional. Si el PRI tuviese razón, abrirá espacios o los cerrará más. En paralelo corre la purga iniciada en el PRI y buscarán acomodo en otra parte. De lo contrario, don Máximo se convertirá en la carta fuerte para 2018 y de paso se decidirá el futuro de Micalco. En todo caso, hay que ampliar el consenso en torno al gobierno…

Hasta entonces…

Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com

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