Los ciudadanos no terminamos de acostumbrarnos a los viejos partidos, de los cuales una gran mayoría de los mexicanos ya estamos cansados, cuando en esta elección nos endilgan tres nuevos, para llegar a 10, y así iniciar el viejo canto de los perritos al ir descontando uno por uno, hasta llegar a no sé cuántos.
Y es que todos sabemos que una de las artimañas de quienes detentan el poder político es precisamente pulverizar la elección, de tal manera que el peso del voto duro de los partidos más grandes sea el que prevalezca, al permitir que una buena cantidad de votantes ingenuos se desvíe hacia la "chiquillada".
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Otra artimaña que les conviene, y para esto se necesitan más partidos, son las famosas alianzas interpartidistas, de las cuales hacen uso para colocar candidatos al gusto del patrón en turno; siendo en este sentido el estado de Puebla uno de los casos más representativos y donde hemos visto todas las maniobras habidas y por haber, que van desde la alianza multipartidista, pasando por la participación de candidatos en partidos distintos a los que ellos suelen pertenecer, o bien la participación de partidos por separado en lugares donde existe la necesidad de disminuir la votación del oponente.
Es precisamente esta forma de actividad la que deja ver claramente la necesidad que los partidos grandes tienen para que se justifique la existencia de partidos pequeños "satélite" que son usados en forma tramposa a fin de confundir al electorado ingenuo o desinformado, pero además presentar a México como un ejemplo de país democrático al resto de las naciones.
A sabiendas de qué pie cojean estos institutos políticos; hoy debemos sumar a la lista otros tres más, siendo el más destacado de estos MORENA, que sigue generando, en muchos paisanos, la esperanza de ser una real alternativa de cambio, olvidando que en su principal fortaleza se encuentra, qué paradoja, su más grande debilidad y esta resulta ser la figura de su caudillo sobre el cual pasa cada una de las decisiones trascendentes de su partido lo que le hace ser justamente lo contrario de lo que predica: antidemocrático.
El segundo de ellos es el Partido de Encuentro Social, sobre el cual destaca el hecho de que sus fundadores y principales dirigentes provienen de la respetable comunidad evangélica, y que por lo tanto su participación en este mundo tan desprestigiado y corrupto de la política mexicana, puede poner en alto riesgo la congruencia de sus ideas y valores con los que se anuncia como una alternativa, según lo dicho en sus spots por el actor Héctor Suárez y que para ejemplo de lo mencionado está el caso del dirigente estatal en Puebla, el contador Raúl Barranco quien fue acusado penalmente por fraude por el candidato a diputado de este partido Lic. Cesar Espina, por el distrito 12 de Puebla.
Por último se encuentra el Partido Humanista, al cual es ligado el ex presidente nacional del PAN Manuel Espino, y que lo refieren como reducto de ex panistas, provenientes de la corriente del ex presidente Felipe Calderón, y que en Puebla se encuentra profundamente dividido entre sus dirigentes por asuntos de mal manejo de los recursos económicos electorales.
Estos tres partidos resultan ser una nueva opción para quienes desean cumplir con la obligación ciudadana de votar.
¿Serán la mejor alternativa?