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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El PAN y los tiempos que no volverán

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Erika Rivero Almazán

Erika Rivero Almazán nació en la Ciudad de México. Estudió la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep) y la maestría en Letras Iberoamericanas en la Universidad Iberoamericana Golfo-Centro. Desde los 6 años comenzó a escribir historias. Desde esas fechas escribió sus primeros cuentos.  A los 19 años inició como reportera de la sección Cultural en El Sol de Puebla.  Posteriormente se hizo responsable del área política en esa casa editorial. Más tarde trabajó como reportera en el periódico Cambio, TL Cable de Puebla y en el noticiario radiofónico CN Radio. Fue jefa de información en la revista y periódico Intolerancia. En 1999 el ayuntamiento de Puebla le otorgó la Cédula Real. Su columna políticaLos Conjurados la comenzó a escribir en el diario Intolerancia, después en Síntesis, en el periódico Cambio, en el Heraldo de Puebla, en Milenio, en e-consulta, en el noticiero de Tribuna Radiofónica y en Periódico Digital. En el periódico digital Statustuvo una sección llamada La Ciudad y Eros, en donde escribió una serie de cuentos eróticos. Demonios, Ángeles y Sexo fue su primer libro, editado por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y prologado por Pedro Ángel Palou García. Al siguiente año participó como cuentista en el libro publicado por el CONACULTA “Volver a los 17”. Fue titular del programa radiofónico Los Conjurados en la 10.10, Mujeres de 10 en Tribuna Comunicaciones, y posteriormente de Más Sana en ABC Radio.  Actualmente sigue escribiendo sobre política, continúa participando en programas de radio, televisión, y es directora de la revista Más Sana.

Jueves, Abril 9, 2015

Los cursos preparatorios para los candidatos del PAN, antes de la llegada del morenovallismo, resultaban verdaderas chorchas bohemias.

Al terminar las pláticas, porque a eso se reducían las sesiones, en meras pláticas de experiencias pasadas, la asistencia se encaminaba a algún antro, cantina o se la seguían en alguna de las casas de un voluntario, que siempre había.

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El alcohol y una botanita eran imprescindibles.

Ahí, de las anécdotas de oro, se podrían haber desprendido historias dignas para un libro que capitulara las luchas a brazo partido de los panistas cuando eran oposición, cuando significaba convertirse en héroe, con la voluntad de poner dinero de su cartera y con la absoluta seguridad de una derrota en las urnas, por aquello de la alquimia electoral en la que el PRI era un maestro.

Estos cursos eran impartidas por los mismos directivos de la militancia, pues se consideraba un verdadero despilfarro invertir en el pago de expertos profesionales en mercadotecnia, manejo de imagen y abogados en materia legislativa. El pensamiento iba encaminado a que “el que es perico, en donde quiera es verde”, creyendo que la experiencia extraída en elecciones pasadas, el ‘feeling’ y ‘verbo’ del candidato eran suficiente.

¡Ah, qué tiempos aquellos!

En los que no había nada que perder.

Pero como las golondrinas: esos tiempos, en Puebla, no volverán.

Por un factor básico: ahora el sí PAN tiene todo, todo qué perder.

Un sinfín de intereses en juego.

No sólo la permanencia de los gobiernos de las principales capitales del estado y de la gubernatura. En esta ocasión se conjuga el ingrediente esencial del deseo de victoria de quien dirige el tablero político en Puebla: la candidatura a la presidencia de la República.

De tal suerte, que esta mezcla originó el cambio definitivo en el rumbo del panismo poblano y su manera de hacer política, tal y como la ejercía la ultraderecha, personificada en un Francisco Emmelhaiz, Francisco Fraile, Ana Teresa Aranda, Humberto Aguilar Coronado, y hasta en el capítulo más reciente, con Eduardo Rivera Pérez.

El pasado miércoles 18 y jueves 19 del mes, en el Pepsi Center de la Ciudad de México, se dieron cita a los 300 candidatos a diputados federales, así como a sus respectivos equipos de campaña. Fueron sesiones y talleres intensivos, con ejercicios en vivo en directo para preparar a los candidatos sobre temas espinosos, por ejemplo, simulaciones en entrevistas televisivas en donde se les preguntaban a botepronto sobre su opinión del aborto, matrimonios entre homosexuales, corrupción, presentación patrimonial, en fin, así como los riesgos y conflictos posibles en el día de la elección.

Las sesiones es dividieron en imagen no verbal, defensa jurídica del voto, manejo y desenvolvimiento en medios electrónicos de comunicación y prensa escrita, fiscalización de gastos de campaña.

Y orquestando todo este programa, estaban Marcelo García Almaguer y Eukid Castañón Herrera.

En pocas palabras, las próximas elecciones federales son un tema serio para el PAN.

Y para Rafael Moreno Valle.

No nos referimos sólo del asunto local, no, sino a nivel nacional.

Claro, ahora sí el PAN tiene mucho que perder.

losconjurados76@hotmail.com

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