Logo e-consulta

Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Empleabilidad: ¿El fin de la universidad?

.

Juan Martín López Calva

Doctor en Educación UAT. Tuvo estancias postdoctorales en Lonergan Institute de Boston College. Miembro de SNI, Consejo de Investigación Educativa, Red de Investigadores en Educación y Valores, y ALFE. Profesor-investigador de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).

Lunes, Diciembre 8, 2014

“… ¿qué lenguaje acerca de la empleabilidad hemos de aceptar y aún favorecer? ¿el de las competencias derivadas de estrategias de enseñanza adaptativa, o el de las competencias que reafirman el valor añadido de los procesos educativos?. No se trata de pedir lo imposible a las instituciones de educación superior, pero sí un poco de pragmatismo pedagógico para buscar construcciones del saber no desgajadas de la experiencia personal y comunitaria, a fin de de hacer que los resortes educativos de la empleabilidad sean interpretados y manejados desde posiciones más acordes con la cimentación de una sociedad civil global. Procurar que los egresados del sistema sean más empleables es magnífico afán, pero no puede ser el resorte que agote el sentido de la educación superior”.

Dr. Miguel Angel Santos Rego.

Más artículos del autor

Los pasados días 26, 27 y 28 de noviembre se realizó en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla el XIII Congreso Internacional de Teoría de la Educación (CITE) con el tema: Empleabilidad y Educación.

Llama la atención que el colectivo de profesores de Teoría de la Educación de toda España -que se reúne anualmente en el Seminario Internacional de Teoría de la Educación (SITE) y organiza cada tres años el congreso internacional (CITE) para discutir temas relacionados con la definición y el sustento teórico del proceso educativo - haya elegido en esta ocasión como tema central el de la empleabilidad, que aparentemente tiene connotaciones pragmáticas muy lejanas a la teoría educativa.

Sin embargo, si se visualiza el horizonte económico actual en España y en el mundo con el elevado nivel de desempleo –“paro” como le llaman allá- que afecta a millones de personas y las exigencias que este escenario plantea a la formación universitaria, resulta explicable la necesidad de abordar este tema que está teniendo implicaciones muy profundas que inciden en la manera en que se entiende y define la educación y plantean retos y riesgos sustanciales para el futuro de las universidades.

En efecto, la necesidad de capacitar a los estudiantes para adaptarse con éxito al mundo de la economía global con sus demandas de competitividad está presionando a  las instituciones de educación superior para cambiar sus formas de organización, objetivos, programas académicos, planes de estudio, métodos y técnicas de enseñanza.

Esta presión pone en riesgo, según se planteó en las conferencias, paneles y mesas del congreso, la existencia misma de la universidad como comunidad de estudiantes y profesores que buscan la verdad y como institución creada para el cultivo del conocimiento humano y la formación de personas capaces y comprometidas con el desarrollo de la sociedad.

Porque el reto de la empleabilidad parece estarse convirtiendo en el eje central de la educación superior convirtiendo a las universidades en meras capacitadoras de cuadros para el mercado laboral. La creciente demanda de vinculación universidad-empresa parece significar hoy la adaptación acrítica de las instituciones de educación superior a las demandas del sector productivo.

Las consecuencias de esta subordinación de la universidad al mercado y a la empresa para desarrollar empleabilidad en los estudiantes se evidencian en el diseño de currículos sobrecargados de asignaturas prácticas y la preocupación casi absoluta por el desarrollo de competencias técnicas y habilidades “duras” (hard skills) que capacitan al universitario para desempeñar tareas y funciones que les demandará un empleo.

Al tiempo que se magnifican las habilidades duras y los conocimientos prácticos o técnicos se sacrifican cada vez más las Humanidades y las Artes y se dejan de lado tanto del desarrollo de habilidades “blandas” (soft skills) de carácter intrapersonal e interpersonal como el más profundo y complejo esfuerzo por formar integralmente como personas y como ciudadanos a los estudiantes de cualquier disciplina.

El desafío de la empleabilidad puede significar por ello el fin de la universidad en su sentido profundo y esencial. Sin embargo resulta imposible rechazar el reto de la empleabilidad como una tarea nueva y relevante de las universidades en este cambio de época. Como afirmaba el Dr. Antonio Bernal, presidente del CITE 2014 en su discurso de clausura: “preguntemos a nuestros egresados sin empleo cómo está su realización personal” y su formación integral y nos daremos cuenta de que la empleabilidad es una parte irrenunciable de la tarea universitaria en el siglo XXI.

El reto entonces se encuentra en la superación de la subordinación acrítica de la universidad a la empresa o el rechazo ideológico al reto de la empleabilidad –que implican la renuncia a la misión universitaria o la condena al desempleo de nuestros estudiantes- y en la búsqueda equilibrada de la concepción y lenguaje adecuado acerca de la empleabilidad y del lugar que esta ocupe en el conjunto de la formación universitaria.

Formar personas integrales y ciudadanos comprometidos que sean al mismo tiempo profesionistas empleables.  

Vistas: 2630
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs