Como lo abordamos en la entrega anterior, el mensaje enviado por los adversarios de don Máximo era claro: “Vamos a negociar”. El mero mero no aceptó la propuesta en bloque pero sí de un sector, el de los que podríamos considerar como “inconformes”. Hizo bien en abrirse a otras posibilidades pero dejando claro que los “infiltrados”, a los que responsabiliza de la violencia, tendrán castigo, lo mismo que para los policías que hubiesen incurrido en algo indebido. La respuesta no dejó lugar a dudas: una negociación sin distinciones habría potenciado a los que aprovechan lo ocurrido con fines estrictamente políticos…
En un escenario de conflicto como el que enfrenta el de Puebla, se tiene que separar el problema social del escenario político, y a eso se abocó Maldonado Venegas. A través del secretario, don Máximo mandó respuesta a las “invitaciones” para negociar: “Sí, pero no con todos”. O si se prefiere: “Sepárense de mis enemigos y podremos llegar a un acuerdo”. Y parece que del otro lado así lo entendieron porque de inmediato aflojaron la postura, pactaron la actitud a seguir en lo que reste del proceso para desmontar el escenario de conflicto, don Máximo también dio muestras de buena voluntad y bajó el tono de la beligerancia y de las acusaciones contra algunos de los detenidos…
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“Los expertos en demoliciones…”
Hay que esperar a los efectos en los hechos, pero de entrada la estrategia fue correcta, porque una cosa es la inconformidad de los pobladores y otra la acción desestabilizadora de los “expertos en demoliciones”, más interesados en sacar provecho y reventar el proyecto presidencial de don Máximo. El menor fallecido nunca les importó…
No era prudente entrarle a una negociación en bloque porque ya sabemos lo que ha pasado en otras ocasiones: todo se alarga en un proceso que no conduce a otro destino que a usufructuar la situación por parte de los rijosos. Entendámoslo desde ahora: a los “expertos en demoliciones” no les conviene que los problemas se resuelvan porque viven de los “nudos gordianos”…
Don Máximo también fue muy directo al decir que para los “infiltrados” que iban con la intención de provocar el enfrentamiento, se aplicará todo el peso de la ley y la advertencia no se hizo esperar: algunos ya han sido identificados y serán detenidos…
Insisto: los hechos dirán si la operación se hizo de forma adecuada. De ser así, con el acuerdo alcanzado por Maldonado estarían quitando “el piso” a los agitadores que no tienen otro interés que el de la sucesión que se decidirá en 2018. Vamos a ver si una parte de los “infiltrados”, proveniente de una población cercana a Chalchihuapan, igualmente se deslindan de los directamente interesados en descarrilar a don Máximo…
“Situaciones al límite…”
¿Qué es lo que pretende don Máximo con la estrategia que está siguiendo? Por la forma como intenta desmontar el conflicto, parece que quiere aislar a los que considera sus verdaderos enemigos: los que se oponen a su deseo de llegar a Los Pinos. Aislarlos implica despojarlos de la “legitimidad social” puesto que una parte de los inconformes entró en negociación con las autoridades. La acción deslegitimadora es con la finalidad de que ellos tomen decisiones equivocadas…
Mientras más aislados, más fácil será que sus intenciones en la lucha por el poder queden en evidencia ante los electores. Desprovistos de la legitimidad social, podrían sobrepasar los límites de adhesión social. Me explico: en todo movimiento político y social la gente te sigue por algún motivo en especial. De tal modo que, si perciben que lo abandonas o que te excedes, pierdes gradualmente tu base de apoyo. Don Máximo sabe que todo intento por impedirle llegar a la Presidencia no es viable desde una población pequeña. Tarde o temprano tendría que “brincar” a la ciudad y a la calle. ¿Pero saben una cosa? Los demás ya estamos hartos de los agitadores que toman nuestras vías de tránsito y las plazas públicas, con mayor razón si es con fines que nada tienen que ver con reclamos que sean justos…
“Operación deslinde…”
Don Máximo quiere que sus enemigos vayan más allá de los límites de la adhesión social al movimiento en gestación, precisamente para que la ciudadanía se fastidie de ellos. En tal caso, el símil con lo que ha ocurrido en las calles del centro histórico del DF será inevitable. La mayoría de los electores no va a querer a gente así en el poder. Don Máximo pretende que la erosión mediática sufrida se resuelva con la reformulación del consenso en torno a él y para ello bastará con que sus adversarios se confronten con la ciudadanía creando el caos social…
En un escenario de protesta callejera, la sociedad tendría que elegir entre eso y la tranquilidad. El mensaje de don Máximo es: “Soy autoritario pero mantengo el orden”. Vean a MORENA, que “mordió el anzuelo” y presiona para manifestarse en el zócalo poblano por las reformas. Frente al acuerdo entre la SGG, la Coordinación Estatal por la Defensa de la Identidad de los Pueblos y “Los de Abajo”, los del MAS expresaron su persistencia. Van rumbo al punto que desea don Máximo. La estrategia tiene sus riesgos, pero también sus posibilidades de éxito…
Por lo pronto la “operación deslinde” rindió sus primeros frutos al obligar al Presidente a escoger entre reforma energética y comisión especial para el caso Chalchihuapan. Obvio: optó por lo primero…
“Otra vez la realidad…”
El Presidente también tiene que resolver su propio escenario: mientras torpedeaban a don Máximo por la caída en el crecimiento económico, una vez más especialistas del sector privado recortaron las expectativas nacionales. Al margen de las coyunturas, Peña Nieto padece las consecuencias de que su Partido se haya opuesto, junto con el PRD, a las reformas que debieron hacerse hace al menos 15 años y durante los 12 años de los gobiernos panistas, no recapacitaron…
Para completar el cuadro, Rodrigo Vallejo volvió a ser noticia por el video difundido la semana pasada y la PGR lo consignó por el delito de encubrimiento. Son malas noticias para el Presidente y conste que “La Cocoa” en su momento hizo señalamientos sobre la presunta participación del narcotráfico en el resultado electoral que favoreció a Fausto Vallejo. Para muchos, ésta fue la verdadera causa de la caída del gobernador…
“Un millón de electores…”
El regreso de Juan pablo Piña fue triunfal porque don Máximo lo sigue necesitando y con altibajos, los operadores de don Máximo buscan consolidar la estrategia en el PRD. Esto se vincula con haber ventilado la doble filiación PAN-PRD, en lo que dicen es parte del conflicto entre Micalco y Eukid…
Los nuevos partidos políticos van a necesitar un millón de votos para sostenerse y Peña Nieto jugará a que los panistas tradicionales se cobijen ahí. Será insuficiente el control en Puebla y la doble filiación pesará en el forcejeo. Un principio bélico dice que no hay que dividirse en varios frentes. Lo de Chalchihuapan pegó duro a don Máximo porque venía de una confrontación multipolar: con el Presidente, el Yunque, los empresarios, los medios, etc., lo que dio la sensación de estar solo. Hay que replantear el equilibrio al interior del PAN…
Hasta entonces…
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