Será la próxima semana cuando el Pri poblano vuelva a cimbrarse. Un nuevo éxodo de militantes de primer nivel se hará público.
Y las dudas, los rumores, los resentimientos y las injurias darán paso a las acciones, a las declaraciones oficiales y al esbozo de una nueva realidad partidista.
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Será ya imposible continuar con la simulación con la que el Pri ha intentado sobrevivir tras los dos últimos descalabros electorales que le obligaron a entregar vitales plazas en el interior del estado, el ayuntamiento de Puebla y el gobierno estatal.
Se acabaron los chismes del café.
Las advertencias veladas de hartazgo.
Las amenazas de "ahora si me voy".
De esperar a que el presidente, los delegados, los líderes escuchen, respondan y actúen.
Que el Cen venga al rescate, que envíe provisiones, que ponga en órden la casa.
Eso nunca pasó.
Al contrario.
Se premió la ineptitud, se aplaudió la tibieza, se permitió la corrupción, se avaló la debilidad y se agachó la cabeza ante el adversario: el morenovallismo, cada vez más sólido, más fuerte y con más aliados.
¿Cuáles son las características de este escenario del Pri poblano?
1. Este éxodo de priístas es un movimiento genuino que nace de una legítima inconformidad y que tiene un efecto global: igual afecta a las bases, a los operadores de rancio abolengo, a los funcionarios del partido, a servidores públicos, al líder de provincia que a las cabezas de las corrientes.
2. No es un movimiento nuevo, por el contrario, el éxodo de priístas es una constante desde que el Pan llegó a Casa Puebla, y el fenómeno no se ha detenido en el estado pese a que el Pri nacional reciperó la presidencia de la República.
3. La indiferencia del Cen del Pri para con Puebla sólo arreció las pugnas internas entre los líderes por arrebatarse los poquísimos espacios de poder, tanto políticos como económicos, hoy reducidos principalmente a las delegaciones federales.
4. Hoy las delegaciones federales en Puebla se han convertido en el último reducto de este Pri, contaminado de mediocridad y corrupción.
5. Aquella militancia intigente, que busca alternativas y que esta mirando conscientemente esta realidad tiene cerradas las puertas. Los comités estatal y municipales están borrados, los líderes confrontados poniéndose el pie unos a otros y las delegaciones empantanadas en la corrupción, mareadas en su ladrillo de poder.
6. Lamentablemente para el Pri, y afortunadamente para el Pan y el morenovallismo, estos personajes de medio pelo y que se ostentan como la unica oferta del tricolor para las candidaturas a diputaciones federales es el origen del éxodo.
7. Quienes se estan yendo del Pri son los militantes hartos de estar al servicio de estos auténticos vividores.
8. Este gobierno estatal, catacterizado por su pragmatismo político y que hasta el momento tan buenos resultados le ha dado, seguirá aplicando la fórmula para el siguiente proceso electoral. Sólo será cuestión de tiempo. En específico, de breves días.
losconjurados76@hotmail.com