El pasado 2 de junio de forma inesperada el rey Juan Carlos de España entregó al presidente Mariano Rajoy su abdicación a la Corona española manifestando a la vez su intención de dejar a su hijo el príncipe Felipe como nuevo monarca y Jefe de Estado.
Como sabemos la forma de gobierno establecida en España es una Monarquía Parlamentaria, donde coexisten el rey quien es el Jefe de Estado y el presidente quien es el Jefe de Gobierno, así lo establece la constitución española de 1978, año en que el rey Juan Carlos arriba al poder después de la muerte del dictador Francisco Franco, quien gobernó durante 39 años.
Más artículos del autor
En esta coyuntura de la abdicación del rey se convocó a miles de personas a que manifestaran su deseo de un referéndum a los ciudadanos españoles para decidir su forma de gobierno, si continuar con una monarquía o cambiar a una democracia.
Cifras indican que más del 74% de ciudadanos están a favor de un cambio en el gobierno y exigen la instauración de una democracia. A través de redes sociales con hashtags como #IIIRepública han manifestado su intención de un cambio en el poder.
Mientras que los líderes de los partidos políticos tradicionales como el PP y el PSOE ni se inmutan ante tal demanda social y ya se aprestan a recibir al nuevo monarca.
Sin embargo; esta demanda ha tenido eco en los nuevos partidos políticos o aquellos que simpatizan con la nueva izquierda quienes han visto en esta abdicación una oportunidad para promover un cambio trascendental en su forma de gobierno.
El partido político Podemos ha sido uno de los más entusiastas en promover un gobierno democrático, donde la jefatura de Estado no se de por herencia o por sangre, sino que sean los ciudadanos españoles quienes elijan a quien quieren como Jefe de Estado, ya que es el rey quien dirige las relaciones políticas de España con otros países y como miembros de la UE no les ha ido muy bien que digamos.
La postura de Podemos es “Queremos democracia en todos los ámbitos de nuestra vida. Queremos decidir en qué modelo de país queremos vivir. Como ciudadanos y ciudadanas tenemos derecho a discutir y elegir la forma en la que se organiza política y económicamente esta sociedad, así como todas las cuestiones relevantes que nos afectan como país.”
Después de 1978 España se enfrenta a una nueva transición política pues hay miles de españoles que no quieren una forma de gobierno que les parece caduca. Quieren un gobierno democrático y plural que atienda las demandas ciudadanas, no quieren un representante que su único mérito es haber nacido en cuna real.
Hoy la monarquía española no goza de cabal salud y la abdicación del rey es muestra de la necesidad de no sólo cambiar el rostro y la imagen del monarca sino de replantear su papel histórico. Un nuevo rey para una nueva sociedad parece ser la realidad que vive España.
Todo indica que se dará la coronación de Felipe VI, pero cada día se ve más cercana una III República en España con un gobierno popular, aunque algunos analistas coinciden en que Felipe VI logrará alargar la vida monárquica en ese país. Tal vez veamos la edición moderna del pacto de la Moncloa que fue el gran mérito del Rey Juan Carlos. El nuevo pacto podría considerar ceder la jefatura de Estado al gobierno elegido por el pueblo para salvar la corona.