En este inicio de clases lo que importa es cómo ser mejores motivadores para la comunidad estudiantil en cualquiera de los niveles que como académicos o investigadores nos corresponde proteger y aún más dirigir.
Y es que hoy día la desmotivación va en aumento en los alumnos de cualquier nivel académico o para decirlo mejor, las inquietantes distracciones de los estudiantes cada vez son mayores.
Más artículos del autor
Analicemos los números, tal cual se presentan en el Análisis de proyecciones de población de México 2013 (INEGI-CONAPO). Este informe se indica que el 36% de la niñez abandona sus estudios por la falta de dinero, factor que incide directamente en la transportación y en la ausencia de las necesidades básicas, lo que desprotege en primera instancia a los niños.
No obstante a un 50% de la población estudiantil le disgusta estudiar y aún más prefiere estudiar que trabajar. Con este dato, resultan más alarmantes las noticias que los medios masivos de comunicación abordan sobre la situación actual del país y el derrumbe del tejido social.
Por esta razón, resulta entendible que el gran temor de la juventud sea el contacto con la falta de empleabilidad. Además, otro elemento a esta incertidumbre es que la venta de estupefacientes es más evidente hoy día y que la diversión más efectiva redunda en lugares donde el alcoholismo es más fácil de encontrar que un espacio para realizar un deporte o tener una diversión sana. Aunque, claro, ahora también existe el pretexto de que hasta la ropa deportiva y accesorios son caros.
Aunado a esto, la “falta de ganas” y desmotivación para hacer algo también surge de las acciones del mismo gobierno, quien da ejemplo de que la corrupción está en todos los niveles y más en las calles o en las colegiaturas que se dan anualmente en las diferentes escuelas y que paran en los bolsillos más inauditos.
De igual forma, no se debe de olvidar que la inseguridad es un factor y hecho que está día a día. Y lejos de pensar que sólo podría ser un hecho aislado porque está presente del mal llamado “foco rojo de la delincuencia organizada; hoy en día hasta en el lugar menos pensado uno ya es víctima de quien no tiene que perder.
Además, cada vez más la sociedad integra un mayor número de delincuentes a causa de la falta de oportunidades y escasez de innovación, así como nuevas formas de activar la micro y mediana empresa en todos los rincones de este país lleno de talento.
Y finalmente la mejor sorpresa entre los jóvenes está en la desintegración familiar, que como se dice, sin deberlas ni temerlas resultan los más perjudicados. Lo que en realidad representa el factor más duro que le puede suceder a una persona en formación. Pues esto deriva en perder el ánimo y el deseo de superació y fomenta la total apertura de no querer superarse académicamente.
Con este panorama cualquiera puede desertar, pero en realidad una característica muy importante del mexicano es ser ingenioso y talentoso. Por eso considero que lo que hoy día vivimos es un escenario en el cual sólo se debe de optar por el desafío y el éxito. Sobre todo por la posibilidad de rehacer un camino diferente hacia la formación y el querer hacer.
Sin embargo, el reto es de todos: padres de familia, académicos y aún más las políticas públicas. Porque si recordamos un poco de lo que se trata la cultura de la legalidad, la ciudadanía en nuestros estados tiene la obligación de poner orden a los derechos humanos y a como poder actuar cívicamente.
Es por ello que no estamos alejados y desprotegidos y más aún porque cada día los pasos de la dirección de la vanguardia política mundial van más apegadas a favorecer de la mejor forma al tejido social, el cual es vital y con una urgente necesidad de ser reestablecido para mitigar la ausencia de apoyo y abandono.
Pero si no tenemos un país preparado, entonces quién o cuántos harán que cambie la historia y el rumbo de la inercia social, incluso la ventaja de ser un país de jóvenes nos da la probabilidad de ser una potencia de nuevos productores de desarrollo.
Sobre todo, porque en términos competitivos tenemos ventaja, ya que en países europeos la tasa de natalidad disminuye más y más. Esta visión aumenta la posibilidad de que los mexicanos tengamos mejores oportunidades.
Sólo que eso se dará siempre y cuando apostemos a la educación y si cada uno de los padres de familia la considera como la mejor inversión para que el futuro sea el mejor.
Después de esta reflexión, la gran última palabra la tiene el lector porque lo más importante es tener en casa a los mejores motivadores para conservar las actitudes positivas ante la adversidad, que en realidad son sólo. eventualidades temporales.
-La razón de la justicia y la verdadera opción al crecimiento siempre están en la manera del cambio personal de analizar y digerir el conocimiento- SRC