De acuerdo a las disposiciones de la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México validado en la Gaceta Oficial en su artículo 26, fracción IX, se señala que las frases o expresiones verbales con doble sentido y ofensivas se puede considerar como una infracción contra la dignidad de las personas.
Es por ello que el ingenio mexicano y ante los tiempos de tener ciertas intenciones hoy en día, se debe de cuidar la integridad de las personas para no tener un castigo por vía de los guardianes de la ley.
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Históricamente tenemos que recordar que parte de la cultura es jugar con el lenguaje, y además de ello, tener el juego de palabras y poder disentir la forma de expresión para aquellos que la picaresca puede ser un arte o una expresión particular de sus habilidades de expresión.
Quién no recordará en la Época de Oro del Cine Mexicano a Tin Tan, uno de sus principales talentos, quien parte de su obra fue ser el artista de la gala de la risa; a partir de su forma de comunicar las expresiones del México urbano y su inquietante forma de posición a los círculos sociales de la transición de alta alcurnia:
“Chaparrita consentida, solo por ti doy mis pasos. Si tu no me haces caso, hazme el corazón pedazos.”
Pero, qué hay de Gabriel Vargas, autor de la “Familia Burrón”, que describía en muchas de sus publicaciones en la década de los setenta y ochenta del siglo pasado, un lenguaje donde el día a día de una sociedad se veía reflejado justamente en el lenguaje cotidiano; y de la actividad de quien siempre el amor, los sentimientos y la sinceridad hacían que las amistades y las buenas uniones familiares, se dieran con toda armonía.
Y en las artes, el ejemplo clásico es nuestro gran autor don José Agustín, quien en sus magníficas obras describe la forma de vida, el dolor y la razón de un México que expresa sus sentimientos con su estructura. Es por ello que vale la pena recomendar sus obras De perfil, o El rock de la cárcel; o sus obras rurales como La panza del Tepozteco.
Pero no olvidemos que en la música, el doble sentido se utiliza no sólo en las canciones de mariachi y en los sones huastecos, sino por qué no decirlo, en la música de sones jarochos que a veces son los más picosos o en las famosas “bombas yucatecas”. Es por ello que el pensamiento no sólo se debe delimitar a saber dónde será la mejor forma de alegrar las reuniones, sino que la alegría salga o se exprese en las calles.
La clasificación de nuestra forma del doble sentido no tiene límites, y es por ello que la alegría que caracteriza al mexicano debe tener cuidado en dónde expresar el talento y evitar manifestar en la vía pública la alegría de nuestros corazones, ya que las multas oscilan de 11 a 40 unidades de medida (UMA), a sanciones de 20 a 36 horas de arresto, o 18 horas de trabajo comunitario.
Así que a tener cuidado y que el piropo no muera, sólo que sea parte de reuniones y buenas pláticas entre los amigos. Tomemos medidas; así que a ser más éticos y mucha prudencia.
“El piropo es un elogio, es un atrevimiento, pero en general, es la acción de fuego de inspirar creatividad en un lenguaje como el castellano, porque no sólo la rima es lo importante, lo valioso es la acción de cómo se inspira”: SRC