Martes, 19 De Mayo De 2026 | Puebla

Municipios

Amplía visión sobre origen del Día de Muertos el atlixca enterrado más antiguo

Lo encontraron hace en un año, enero de 2024, en la zona del parque la Soledad de Atlixco

Amplía visión sobre origen del Día de Muertos el atlixca enterrado más antiguo

Celebración del Día de Muertos en Atlixco: imagen ilustrativa

Foto: Joselyn Meneses

Maxtli, el atlixca enterrado y encontrado más antiguo hasta el día de hoy, ofreció a investigadores mexicanos una visión más amplia sobre el origen de la celebración de lo que ahora conocemos como Día de Muertos.

Lo llamaron así por la prenda con que lo encontraron en enero de 2024, mientras se llevaban a cabo trabajos de repavimentación en la calle 15 Sur esquina con avenida Hidalgo, frente al parque la Soledad, en Atlixco, Puebla.

A Maxtli lo hallaron varios metros debajo de los materiales pétreos, con lo que se creyó era un taparrabos con piedras de serpentina verde pero se concluyó es ropa fúnebre que simbolizaba alto estatus.

Habría pertenecido al pueblo atlixca; estimaciones apuntan a que lo sepultaron hace 2 mil 800 años, casi un milenio antes de nuestra era

Te puede interesar:

Bajo el suelo de Atlixco: los presuntos restos prehispánicos que...

Se calcula que tenía 40 años muy posiblemente se dedicaba al comercio, por ello tendría la posibilidad de contar con un atuendo funerario de tanto valor.

Así lo compartió el arqueólogo Miguel Medina Jaén, responsable por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de los hallazgos prehispánicos que se han registrado de hace 7 años a la fecha, el pasado 29 de octubre.

El hallazgo de Mixtli

Lo que encontraron primero en enero de 2024 frente al parque la Soledad fue una osamenta a un metro bajo el nivel de la calle; Maxtli, que estaba metros más abajo, llamó la atención del arqueólogo por el detalle de su atuendo.

Te puede interesar:

Artista de Atlixco crea catrinas de Foami; duran más y cuestan 3...

Las incrustaciones son piedras poco comunes en la zona centro del país, por lo que probablemente se trajeron desde Guerrero; “No era cualquiera, posiblemente un comerciante o alguien con poder”, señaló el arqueólogo.

Respecto a la antigüedad del cuerpo, se estimó gracias a la manta que portaba la osamenta, misma que quedó decorada con la serpentina verde, que cortaron y trabajaron minuciosamente para darle forma de un ser con fauces abiertas, similar al monstruo de la tierra de la cultura Olmeca.

El otro aparenta ser una serpiente alada que tiene ojos de obsidiana.

La muerte, importante en la cosmovisión atlixca

Durante la explicación al respecto del hallazgo el arqueólogo Miguel Medina Jaén señaló que, además de precisar datos como su edad y antigüedad, los restos ampliaron la idea actual sobre la cosmovisión de los antiguos atlixcas.

“El tema de la muerte seguramente (era) muy importante, invirtieron mucho trabajo en ir a traer las piedras, las obsidianas, cortarlas, darles forma, prepararlas para ensamblarlas una con otra”, comentó.

Para el arqueólogo estos objetos revelan lo importante que era para la cultura originaria usar todos sus recursos para elaborar un objeto funerario.

“Ahora podríamos encontrar cosas similares, pero en esa época caminar más de 10 kilómetros y regresar con piedras, eran muchos días, mucho trabajo pues y eso lo propicia una fe, en ese momento funerario, bastante imperante”, indicó Miguel Medina.

Se amplía la idea del origen del Día de Muertos

Aunado con toda la información que extrajeron los investigadores, se sumó la posición y orientación de la osamenta, que al igual de otras culturas mesoamericanas, apunta el norte.

“Existía la creencia de que del norte venían los aires de muertos o los muertos, y que en esa dirección estaba el Mictlán”, lo que podría ser un a los orígenes del Día de Muertos.

“En estas fechas, desde la antigüedad, se cree que se debe recibir a los muertos (esto) tiene que ver con el cambio de los vientos, a finales de octubre empieza a sentirse más frío y esa temperatura del aire tiene que ver con que viene el norte”, detalló.

“Ya que a finales de octubre termina la cosecha y empieza llega el aire frío, seguramente se desarrolló la idea de que el Mictlán se abría para que salieran los muertos, para que vinieran a convivir, se les convida de la cosecha y se les agradece por la ayuda a lo largo del año para tener comida y reservas”, compartió el arqueólogo. (JRLM)

TAGS