Te puede interesar:
Acusan podas irregulares en árboles del bulevar Hermanos Serdán
Sociedad
Pese a esta disposición, el gobierno del estado ha decidido continuar con la práctica de encalar troncos de árboles
Persona encalando un árbol
Foto / Especial
En diciembre de 2024 fue aprobada en Puebla la Ley de Arbolado y Áreas Verdes Urbanas, con el objetivo de proteger y conservar los árboles en espacios urbanos y suburbanos. Sin embargo, últimamente se habla mucho de ella luego de que el propio gobierno estatal continuara con prácticas que están prohibidas, como el encalado de troncos.
De acuerdo con el artículo 23, queda prohibido pintar, rayar, encalar o colocar cualquier objeto sobre los árboles urbanos. Estas acciones se consideran infracciones por dañar el arbolado o las áreas verdes en zonas urbanas y suburbanas.
Pese a esta disposición, el gobierno del estado de Puebla ha decidido continuar con la práctica de encalar troncos de árboles y en respuesta a cuestionamientos de diversos medios anunció que se enviará una iniciativa al Congreso local para modificar la ley vigente.
Te puede interesar:
Acusan podas irregulares en árboles del bulevar Hermanos Serdán
En el artículo 42 la Ley de Arbolado Urbano contempla diversas sanciones para quienes la infrinjan:
En casos de reincidencia, las multas pueden duplicarse y si el infractor es un servidor público, se iniciará una investigación administrativa conforme a la Ley General de Responsabilidades Administrativas.
Están exentos quienes hayan tramitado un permiso al menos 30 días antes y no hayan recibido respuesta, o quienes actúen por una situación de urgencia que represente un riesgo para personas o bienes.
Te puede interesar:
Árboles patrimoniales, en riesgo en Puebla; ley sin lineamientos
El encalado de árboles sigue siendo una práctica común debido a que se piensa que sirve como protección contra insectos y plagas y se utiliza por motivos estéticos o de visibilidad en espacios públicos.
De acuerdo con una publicación de la Universidad Nacional de Rosario, aunque el encalado puede tener beneficios en algunos contextos agrícolas, su uso urbano puede ser contraproducente.
En su forma tradicional, se emplea agua de cal (hidróxido de calcio), que puede alterar el pH del suelo, lo que afecta la capacidad de los árboles para absorber nutrientes como el hierro, provocando clorosis, una condición que amarillea el follaje y debilita la fotosíntesis.
Además, el exceso de cal puede agravar condiciones en suelos ya alcalinos, comunes en muchas zonas urbanas, lo que empeora la salud de los árboles en lugar de beneficiarlos. (MIG)