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Nación
El académico de la BUAP y la funcionaria de la CDMX estudiaron juntos en Paris
Ilustración creada para despedir a Ximena Guzmán
Foto: Cortesía
Leo las notas de prensa que hablan de Ximena Guzmán. Para nosotros era, es y seguirá siendo simplemente ¡nuestra Xime!, escribió el doctor Luis Martínez Andrade.
Dicen que estudió en la Metro, que fue un gran atleta, que vivió en París, que era una excelente gestora; pero no dicen que quizá era de una de las personas con el corazón más generoso que haya pisado esta tierra.
Dicen que hablaba francés ¡pero no dicen que era una de las personas que hablaba con el corazón en la mano!
Dicen que adoraba viajar por el mundo ¡pero no dicen que cada lugar que pisaba iluminaba con su sonrisa los rincones más oscuros!
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Dicen que era muy responsable ¡pero no dicen que era de esas personas imprescindibles de las que hablaba Brecht!
Entre lágrimas, frustración y coraje no encuentro las palabras para expresar la tristeza que me embarga. La brutalidad, la mezquindad y la cerrazón nos volvieron a golpear. Ocho golpes arteros. De esos “tan fuertes” de los que habla Vallejo.
En un mundo cada vez más podrido, donde los corazones endurecidos hacen caso omiso del dolor en Gaza o en Chiapas, el recuerdo de nuestra Xime nos da un poco de esperanza…
Querida Xime: queda pendiente aquel tequila que no terminamos en Poznan como también queda pendiente otro vino de esos baratos que compraba Camilo (aunque yo siempre he sospechado que los sustraía).
Queda pendiente otro taco dorado de esos que preparaba Elisa como también queda pendiente esa taza de café que nos hacía Marianis en la Maison du Mexique. Quedan pendiente esas charlas sobre el fútbol-espectáculo como también quedan pendiente esas historias hilarantes que nos contaba Luis.
Queda pendiente esa sopa azteca de la Marianna que tanto te enchilaba como también queda pendiente otra escapada a Ámsterdam.
Queda pendiente esa rebanada de pastel en la fiesta de Kamila como también queda pendiente otra visita a la casa de Trotski ¡Pero sobre todo queda pendiente ese eterno abrazo que ya nos daremos todos juntos! (PSR)