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Ariadna venció en la batalla contra el cáncer de mama

Era una joven madre cuando le diagnosticaron carcinoma ductal infiltrante no especificado

Ariadna venció en la batalla contra el cáncer de mama

En marzo de 2020, a Ariadna le diagnosticaron carcinoma ductal infiltrante no especificado, un cáncer de seno de los más comunes en las mujeres.

Con la ayuda de hijos, esposo y familias venció la batalla contra el cáncer de mama.

Su historia comenzó cuando tenía tres meses de haber dado vida a su tercer hijo. Con dolores en el pecho, le dejó de salir leche en su mama izquierda y fue cuando se percató que tenía una bolita que después de tres meses se hizo más grande, por lo que no dudo en acudir de manera inmediata con su médico donde a través de un ultrasonido le diagnosticaron un fibroadenoma (bultos sólidos y no cancerosos en las mamas).

En entrevista Ariadna indicó que la apariencia de un cuerpo extraño en su mama no era normal, por lo que tenía que estar en vigilancia médica u optar por la cirugía para extraerla, sin embargo, tomó la decisión de quitarla para proceder a una biopsia.

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Al someterse a esa medida fue cuando le detectaron carcinoma ductal infiltrante no especificado. Expresó que al recibir el resultado solo pensaba en sus hijos pequeños que apenas tenían 6, 7 y 6 meses de edad y en su esposo, por lo que se prometió que no se dejaría vencer y por eso cambio su actitud y manera de pensar

“Dentro de las quimios hablaba con las mujeres que se desanimaban, les daba palabras de aliento y les decía que disfrutaran el hoy y después que se preocuparan por el mañana”, dijo.

Ariadna añadió que de manera inmediata se percató que había otras bolitas en la mama izquierda, por lo que le quitaron 23 ganglios. Los médicos le explicaron que se encontraba en la etapa 2 de la enfermedad lo que representaba un 95% de supervivencia.

Comentó que le realizaron una disección ganglionar del lado izquierdo y al retirarlo se percataron que los ganglios estaban muy inflamados, por lo que se determinó que tenía que comenzar con las quimioterapias, que fueron ocho, y ocho radioterapias.

“Al principio fue muy complicado, muy duro, porque es algo que no esperas. Tengo 33 años y con tres niños es algo que no consideras en tu plan de vida. Las quimioterapias son muy fuertes, son muy feas, te quitan las energías, las ganas, el hambre, te quitan tantas cosas”, expresó.


Finalmente, hizo el llamado a las mujeres que se conozcan físicamente y que cualquier anomalía que encuentren en su piel o en su pecho lo tomen como un dato importante para que acudan con su médico.

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