El gobierno atlixquense ya cuenta con la posesión del terreno donde se descubrió el osario con más de 86 esqueletos humanos y otros vestigios prehispánicos en la zona de los solares, así lo confirmó el alcalde Guillermo Velázquez Gutiérrez.

El predio que se encuentra en la zona de los solares y cuenta con dos mil metros, está en el poniente por detrás del cerro de San Miguel y pertenecía a la familia Magallanes, fue durante la edificación de una vivienda en el lugar que los trabajadores de la construcción hicieron el hallazgo de osamentas en el año 2018, desde entonces y tras confirmase que se trataba de piezas antiguas, se comenzó con los trabajos de investigación por parte de arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INHA).

Los especialistas le denominaron desde entonces el osario, precisamente por tratarse de una especie de cementerio prehispánico que data de hace más de tres mil años, a la fecha se han podido rescatar 86 esqueletos completos, los cuales han sido limpiados, registrados y ahora se encuentran bajo conservación.

Este es el hallazgo más importante en la región en las últimas tres décadas y muestra al mundo la importancia que el territorio atlixquense ha tenido desde tiempos inmemoriales como el ombligo económico que sigue siendo hasta la fecha, así lo ha manifestado en diversas ocasiones el arqueólogo Miguel Medina, responsable de los trabajos. 

Ahora que el predio ya es propiedad del gobierno local, se podrá dar el siguiente paso para crear una reserva arqueológica en la zona y el museo del sitio que se prometió desde la administración anterior.

A cambio del terreno la familia recibió uno en la zona de la Moraleda, cerca del corredor gastronómico, esto sin que se detallara el valor de ambos predios ni sus medidas.

René Estrada Magallanes, nieta del dueño original de este lugar, se dijo orgullosa de que ahora se pueda acceder a la historia, recordó que el predio lo adquirió hace décadas su abuelo con lo de su jubilación, ya que se vino a vivir a Puebla y después "se enamoró" de Atlixco.

"Siempre estuvimos conscientes de que era un área protegida por ello ahora que mi tía quería construir para vivir ahí primero le avisamos al ayuntamiento y al INAH", relató.