La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) vivirá, este lunes 20 de septiembre, una jornada inédita de votación para elegir a quien será titular de la rectoría para el periodo 2021-2025.

La primera razón de lo extraordinario de la elección es que el voto se emitirá por internet y la segunda es la posibilidad de que una mujer sea quien quede al frente de la administración universitaria, lo que también sería histórico.

Los integrantes de 43 unidades académicas de la máxima casa de estudios de la entidad tienen tres opciones para votar: María Lilia Cedillo RamírezMaría del Socorro Guadalupe Grajales y Porras, y Ricardo Paredes Solorio.

Voto electrónico por primera vez en la historia

Los votos se podrán emitir de las 8:00 a las 18:00 horas  a través de la plataforma electrónica  www.eleccionrectoria2021.buap.mx

Una vez en esa página, a los universitarios se les solicitará su correo institucional BUAP. En un segundo paso deberán proporcionar su número telefónico. Esta doble autenticación es para evitar la suplantación de identidad.

Aunque todos los miembros de la comunidad universitaria pueden sufragar, los votos son sectoriales y corresponden a 5 por cada unidad académica (2 por estudiantes, 2 por maestros y un voto por el director). Los trabajadores administrativos representan 3 votos.

Después de la votación vendrán la calificación del proceso, la auscultación sectorial, la declaratoria de validez de la elección y el nombramiento de rector(a). La toma de posesión de quien gane la contienda será el 4 de octubre.

Cumplieron requisitos en hicieron propuestas

Para llegar a ser elegibles, Cedillo, Grajales y Paredes debieron antes cumplir con los siguientes requisitos: tener grado de maestría o superior expedido por una universidad reconocida; antigüedad mínima de cinco años ininterrumpidos en la institución; ser profesor o investigador titular definitivo; haberse distinguido en su actividad profesional y gozar de reconocimiento; no ser funcionario público ni dirigente de partido político el día de la elección y no ser ministro de culto religioso.

En la presentación de propuestas, Lilia Cedillo Ramírez afirmó que su gestión será ética, honesta, transparente y comprometida; mantendrá una relación abierta y respetuosa con el gobierno del estado y tendrá la firme disposición de rendir cuentas de los recursos asignados, así como de los productos generados por la universidad, siempre con respeto mutuo y en apego a la autonomía.

Su plan de trabajo tiene tres enfoques: innovación, responsabilidad social y visión global. Su objetivo es generar experiencias educativas transformadoras, lograr la reconfiguración de espacios físicos y virtuales para garantizar la seguridad al regreso de las actividades presenciales, así como el rediseño en el ámbito docente.

Guadalupe Grajales y Porras se pronunció por el ejercicio pleno de la autonomía para evitar la desigualdad entre los trabajadores académicos y no académicos, por garantizar la certeza laboral, así como la gratuidad de la educación superior.

Se comprometió a incrementar los salarios, gradualmente, hasta llegar a un 20 por ciento; transparentar la asignación de plazas, respetar la autonomía académica y apoyar con recursos el ingreso de posgrados al Programa Nacional de Posgrados de Calidad del Conacyt.

A su vez, Ricardo Paredes Solorio se manifestó a favor de la transformación de la BUAP bajo las premisas de legalidad, autonomía y transparencia.

Consideró que las actividades de la universidad deben tener un enfoque especial en la academia, la administración y el gobierno. Sus prioridades, dijo, serán los estudiantes, los docentes e investigadores, así como el personal administrativo y de servicios.