El gobierno talibán aseguró que desde su llegada al poder Afganistán es un país seguro porque puso fin a dos décadas de guerra y está listo para recibir inversiones, agradeció la ayuda de otros países y pidió más “generosidad” a Estados Unidos.

Amir Khan Muttaqi, ministro de Exteriores del gobierno interino talibán, dijo que se restableció la seguridad en todas las provincias del país, por lo que no hay combates, inseguridad ni violaciones, lo cual es una señal de que Afganistán es seguro.

El ministro enfatizó que el nuevo régimen quiere que la población afgana “viva en paz” y en un ambiente de seguridad para garantizar una “transformación positiva del país”, en la que cuenten con el apoyo de la comunidad internacional.

También exigió que el régimen talibán sea “eliminado de la lista negra” de la ONU. Señalando que tras la toma de poder los talibanes atendieron inquietudes y sugerencias de otros países, sobre todo en materia de derechos humanos.

Enfatizó que el gobierno talibán es totalmente inclusivo y tiene una clara representación de todo el pueblo afgano en todos los modos de vida. No obstante, remarcó que se trata de una gestión de carácter provisional, que se mantendrá hasta dar con la fórmula definitiva de gobierno.

Respecto a la preocupación de la comunidad internacional en materia de derechos de la mujer, apuntó que tienen sus tradiciones establecidas, criticando que las dudas planteadas por algunos países no sólo son injustas, sino que son inaceptables, por lo que pidió a la comunidad internacional no interferir en sus asuntos internos.

Por otra parte, agradeció el apoyo internacional de alrededor de mil millones de dólares en ayuda, y pidió que sigan ayudando a Afganistán.

Con información de El Universal