El PAN limpió el camino para la reelección de su dirigente en Puebla, Genoveva Huerta Villegas, pues reservó para una mujer la presidencia del Comité Directivo Estatal (CDE) e impidió la participación de hombres.

Con esta medida quedaron fuera antes de siquiera iniciar la contienda el diputado local electo, Rafael Micalco Méndez y el exregidor Marcos Castro Martínez, quienes se perfilaban como aspirantes.

El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido reservó el cargo para una mujer como un blindaje para que exista paridad de género, es decir, que la mitad de cargos partidistas sean ocupados por hombres y la mitad por mujeres.

La disposición se aprobó por unanimidad la noche de este martes en una sesión virtual, de cara a la emisión de las convocatorias para renovar los CDEs en todo el país.

Junto con Puebla, se reservaron para mujeres las presidencias del partido en: Morelos, Campeche, Sinaloa, Oaxaca, Zacatecas, Michoacán, Colima, Tlaxcala, Hidalgo, Baja California Sur, San Luis Potosí, Jalisco y Tabasco.

En estas entidades los hombres únicamente podrán competir por la Secretaría General o por alguna de las demás carteras de los CDEs, pero únicamente dentro de una planilla encabezada por una mujer.

Se prevé que en unos días se emita la convocatoria para la renovación de la dirigencia y la elección se realice en octubre, ya que la actual gestión de Huerta Villegas concluirá en la primera semana de noviembre.

Tras la elección del 6 de junio Huerta Villegas comenzó a construir su relección mediante giras y nombramientos en el CDE, pero a la fecha no ha confirmado su aspiración.

Micalco Méndez obtuvo la diputación local por la vía plurinominal y emprendió giras al interior del estado, mientras que Castro Martínez es percibido como la carta del presidente municipal electo de Puebla capital, Eduardo Rivera Pérez.