El potencial de Naomi Osaka nunca estuvo en duda con todo y que decidiera alejarse dos meses del deporte para atender su salud mental. Hoy día, sobre la superficie en la que se juega el torneo olímpico de Tokio 2020, Osaka parece sentirse cobijada por su gente y sobre todo cómoda en un suelo duro en donde ha ganado los cuatro títulos que posee de Grand Slam.

La estrella local conectó tiros ganadores desde ambos perfiles casi a voluntad en la victoria de este lunes por parciales de 6-3 y 6-2 sobre la suiza Viktorija Golubic, N° 49 del mundo, lo que ubicó a Naomi en los octavos de final de los Juegos Olímpicos.

El partido se trató de una exhibición similar a la de su triunfo sobre la china Zheng Saisai el día anterior, donde prolongó su ímpetu después de llevar a cabo el máximo honor de la ceremonia de inauguración al encender el pebetero olímpico.

A Osaka la separan apenas dos victorias más para asegurar un honor que todavía no posee, pero que sería inmejorable: conseguir una medalla olímpica en casa. En condiciones de mayor viento y menos sol que hace un par de días, Osaka sumó 29 tiros ganadores por 14 de Golubic y tuvo apenas 11 errores no forzados por 21 de su rival.

Otras de las que sellaron su pase a la siguiente fase fueron la española Garbiñe Muguruza, la checa Barbora Krejcikova, la competidora rusa Anastasia Pavlyuchenkova, la suiza Belinda Bencic, la griega Maria Sakkari y la kazaja Elena Rybakina.

 

Encaminado al Golden Slam

Por su parte, el serbio Novak Djokovic, número uno del tenis mundial, accedió este lunes a los octavos de final del torneo individual de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 al imponerse por 6-4 y 6-3 al alemán Jan-Lennard Struff (48º). En la siguiente etapa de la competición, Djokovic se medirá ante el español Alejandro Davidovich (34º de la ATP) para buscar una plaza en cuartos de final.

Tras haber comenzado también con un triunfo cómodo ante el boliviano Hugo Dellien, Djokovic se apoyó en su servicio (71 por ciento de primeras bolas, 14 aces) para deshacerse de Struff sin excesivas complicaciones.

La importancia del triunfo, más allás de que no extraña a nadie, recae en que Djokovic sigue adelante en su búsqueda del ansiado 'Golden Slam', el logro sin precedentes en el tenis masculino de ganar en un mismo año los cuatro torneos del Grand Slam y el oro olímpico.

Hasta el momento ya ha levantado el trofeo de campeón en el Abierto de Australia, Roland Garros y Wimbledon, por lo que le faltaría triunfar en esta cita olímpica de Tokio y luego en el Abierto de Estados Unidos.

 

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