Una fila de hombres y mujeres hicieron un arcoíris. Uno: no a la homofobia. Dos: sí a los derechos humanos. Tres: ¡Sí, qué sí, ya volvimos a salir!

Siguieron los saltos y los festejos.

La Marcha Estatal del Orgullo LGBTTTI este año solo usó la bandera de protesta ante la imposibilidad de reuniones masivas por el Covid-19. Fue un acto de manera simbólica que solo duró unas horas.

Un grupo menor y los organizadores se dieron cita en el primer cuadro de la ciudad para manifestar que la lucha sigue, a pesar de las adversidades por la emergencia sanitaria.

Aun persiste la discriminación a la comunidad LGBTTTI  pero es por falta de información y por los estereotipos marcados que tiene la sociedad.

Kurt, quien participó en la movilización de este año, dijo que es importante visibilizar a la comunidad para que no sean violados sus derechos.

“Aún vemos discriminación, claro, es un pendiente y hace falta que la ciudadanía se informe más”, señaló.

Yazmin se manifestó en contra de las terapias de reconversión, esas que se “han vuelto una moda” para obligarte a que atraiga alguien del sexo opuesto.

La conocida plaza de armas está cerrada pero las banderas multicolores siguieron ondeándose.

Mientras en redes sociales, poblanos también se manifestaron y dieron palabras de aliento a los que integran la comunidad.

Habrá eventos presenciales el 26 de junio en Serdán e Izúcar. El 3 de julio en Teziutlán.