Sin haber concluido el proceso electoral comenzó la pugna por la dirigencia de Morena en Puebla con tres contendientes, pero el dirigente Edgar Garmendia de los Santos les dio un portazo y amagó con vetar y hasta expulsar a aspirantes.

El cargo es pretendido por la alcaldesa de Puebla, Claudia Rivera Vivanco; el diputado local plurinominal Gabriel Biestro Medinilla, y el alcalde de San Pedro Cholula, Luis Alberto Arriaga Lila, a pesar de que los tres no ganaron nada en el actual proceso electoral.
 
Ella perdió la reelección tras derrotar a Biestro Medinilla en la contienda por la candidatura, mientras que Arriaga Lila no obtuvo la postulación para la reelección.
 
Golpe en la mesa

En un comunicado Garmendia de los Santos advirtió que no podrán participar en el proceso interno quienes actúen contra el partido, provoquen conflictos o desestabilización.

Sin decir nombres enfatizó que también serán excluidos quienes “dan línea” de cómo debe funcionar el instituto político sin tener ninguna autoridad.

Aunque dijo que se escucharán todas las voces, amenazó con expulsar de Morena a quienes no abonan a la unidad y dividen a la militancia.

“Vivimos en un país de leyes y así como en los niveles de gobierno se respetan las normas, también dentro de los partidos hay reglas y estas, en caso de fracturarse y generar inestabilidad al interior de las filas políticas, esa clase de personajes que no abonan y en lugar de ello agreden al partido; estos deberán quedar fuera del partido”, sentenció.
 
El dirigente es afín a Rivera Vivanco, pero no a Biestro Medinilla, quien ha sido su crítico e incluso le ha exigido la renuncia, mientras que Arriaga Lila ha sido señalado de traicionar al partido y pactar con su sucesora panista, Paola Angón Silva.

Frena aspiraciones

Garmendia de los Santos urgió a los contendientes a esperar que la dirigencia nacional defina las etapas, fechas y requisitos para el proceso interno, además de que enfatizó que para aspirar al cargo se debe trabajar con la militancia.
 
La dirigencia estatal Morena se renovaría mediante elección interna en agosto de 2019, pero por irregularidades se anuló y se repetiría a mediados de 2020, sin embargo, se postergó por la pandemia de Covid-19 y el proceso electoral.
 
Ahora se prevé que en agosto nuevamente se reinicie el proceso interno para elegir nueva dirigencia y nuevo Consejo Estatal, pues los existentes entraron en funciones en 2015.

De no haber renovación, de todos modos Garmendia de los Santos tendrá que renunciar, pues será diputado local plurinominal y los estatutos le impiden conservar el cargo partidista, razón por la cual Biestro Medinilla también tuvo que renunciar a la dirigencia en 2018.

Inician destapes 
 
Tras perder la elección por la alcaldía de Puebla Rivera Vivanco anunció el domingo su intención de buscar la dirigencia estatal de Morena.
 

En rueda de prensa unas horas antes de volver al cargo de alcaldesa dio por hecho que participará en el “fortalecimiento” del partido, ya sea en la renovación de la dirigencia o la continuidad de la que está en funciones.

Biestro Medinilla desde la semana pasada adelantó su interés por competir si ve que hay “condiciones” para buscar la dirigencia otra vez, tras ocupar el cargo de 2015 a 2018.
Sin precisar cuáles serían esas condiciones, dijo que le interesa “recuperar” al partido y devolverlo a su origen, pues criticó que ahora lo controlan personas que incluso van en contra de lo que pregona la llamada “cuarta transformación”.
 
Antes de las campañas el legislador encabezó la disidencia contra la asignación de candidaturas e incluso promovió la destitución de Garmendia de los Santos a través del Consejo Estatal. 
 
Arriaga Lila confesó su aspiración en una entrevista con el diario Intolerancia, donde descalificó la gestión de la dirigencia actual tras los resultados de la elección del 6 de junio.