Xiye Bastida, joven activista mexicana participó este jueves en la Cumbre del Clima organizada por la Casa Blanca, en donde cuestionó el compromiso de los líderes mundiales con la crisis climática y, posteriormente, el planteamiento que hizo en este espacio el Presidente López Obrador.

“Yo no quería venir aquí y leerles nuestras preocupaciones y demandas, porque si hubieran estado escuchándonos, ya sabrían cuáles son”, dijo Bastida al inicio de su discurso de este día en el que pidió reconocer que “la crisis del clima es el resultado de quienes perpetúan y mantienen vivos los sistemas dañinos del colonialismo, la opresión, el capitalismo y el greenwashing“, como se conocen las estrategias de empresas y marcas que se promocionan como verdes o ecológicas sin serlo realmente.

Xiye cuestionó el planteamiento que hizo ante esta cumbre el Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien aseguró que México busca generar energía “limpia y barata” a través de hidroeléctricas, aunque a su vez defendió el uso del petróleo para el mercado interno.

Activista y damnificada

 “Siempre me llamo a mí misma una activista por la justicia climática”, así se define Xiye Bastida, una joven activista de 19 años, quien en 2015 vivió en carne propia la devastación de su hogar, una situación que la llevó a migrar a Nueva York, en Estados Unidos

Xiye nació y creció en el Estado de México, en San Pedro Tultepec. Hija de ambientalistas, pertenece a la comunidad indígena Otomí-Tolteca, además de tener raíces chilenas por parte de su madre. En 2015, Bastida vio cómo su comunidad se inundó a causa de las lluvias torrenciales que desbordaron el río Lerma y sumergieron gran parte del pueblo. “Esta fue la primera vez que vi la crisis climática”, compartió la joven en declaraciones a la ONU Hábitat en septiembre de 2019, en el marco de su participación en el Noveno Foro Urbano Mundial de ONU-Hábitat en Malasia.

A raíz de esa inundación, que además afectó a los cultivos de la zona, debido a los contaminantes que son arrojados al río Lerma, Xiye y su familia se mudaron a Nueva York. Ahí, vivió de nueva cuenta los estragos climáticos, en esa ocasión producidos por el huracán “Sandy”. Esa experiencia, compartió, la hizo ver que el mundo se encuentra en “un punto de inflexión en el que vi cuán global era la crisis climática y cómo afectaba en diferentes formas a todas partes”, publicó el portal sinembargo.