El mayor riesgo de violencia política y de que el crimen organizado intervenga durante las elecciones está presente en 11 estados del país, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la opinión de expertos en seguridad.

La dependencia ve a Morelos, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Veracruz, Sinaloa y Jalisco con la mayor posibilidad de que los criminales busquen cooptar a candidatos para tener control territorial de las actividades ilícitas y acceder a los recursos públicos.

Pero no incluyó a Sonora, Colima, Nayarit, Estado de México y Tamaulipas, entidades también afectadas por la delincuencia organizada.

Expertos en seguridad consideran focos rojos a los estados de Sinaloa, Jalisco, Michoacán, Veracruz, San Luis Potosí, Guerrero, Guanajuato, Sonora y Tamaulipas, donde el crimen organizado está más fortalecido.

“Sin duda, el crimen organizado está aprovechando el actual proceso electoral para fortalecer sus capacidades de interlocución política”, indicó el especialista, Ricardo Márquez Blas.

Aseveró además que los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación (CJNG) y sus células delincuenciales desde hace meses iniciaron sus acciones para amenazar y cooptar a los candidatos de todos los partidos.

Van 117 candidatos amenazados en todo el país

 

Según el último reporte de la SSPC, 117 candidatos de todos los partidos políticos fueron amenazados o agredidos entre el 4 de marzo y el 8 de abril, de los cuales tres fueron asesinados y 41 de ellos tienen protección, es decir, escoltas.

Van 103 ataques contra aspirantes, en su mayoría candidatos a presidencias municipales y a diputaciones locales en el Estado de México, Veracruz, Nuevo León, Oaxaca, San Luis Potosí y Quintana Roo.

Desde septiembre del año pasado cuando dio comienzo el proceso electoral, Integralia Consultores, dirigido por el expresidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, lleva contabilizados 167 eventos de violencia política que han dejado 169 víctimas, de las cuales 118 fueron mortales.

“Lo que hemos visto hasta ahora es que este proceso electoral ya se colocó como el segundo más violento de la historia democrática de México.

“Seguimos registrando un número superior en el proceso electoral de 2018; sin embargo, lo que creemos es que en lo que resta de esta contienda se irán aumentando los casos de violencia política”, consideró Ugalde, según una información del diario El Universal.