Por acoso laboral, preferencia en la vacunación contra Covid a personal que no atiende en primera línea, desvío de recursos y negligencia, más de 60 trabajadores del Hospital General de Huauchinango exigen la destitución del director Willebaldo Martínez Domínguez, y del administrador Ángel Alberto Ríos Ibarra.

La petición ha sido girada al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, al gobernador del estado, Luis Miguel Barbosa, al jefe de la jurisdicción sanitaria en Huauchinango, Eugenio Kurezcyn y al secretario de salud del estado José Antonio Martínez García.

En un oficio que se integra por un amplio expediente con evidencias, los quejosos denunciaron que el administrador del hospital ha desviado recursos destinados a gasolina de ambulancias, para cargar de combustible vehículos particulares, además de autorizar compras por un monto de 90 mil pesos para la adquisición de alimentos, los cuales nunca llegaron a los almacenes, la misma situación de desvío se señala para la compra de otros insumos que no fueron ingresados.

Los trabajadores inconformes expusieron que la aplicación de la vacuna contra Covid-19 que estaba destinada a personal de primera línea no fue administrada como se indicaba en el protocolo, dando preferencia a personal administrativo que no atiende la contingencia, con la complacencia del director y el administrador del hospital.

Otra de sus inconformidades tiene que ver con la entrega del bono COVID, el cual benefició a supervisoras de enfermería y personal administrativo, mismos que nunca estuvieron en el área de primeria línea de atención a la pandemia, señalando que esta situación fue permitida y promovida nuevamente por el director y el administrador.

En el expediente también se agregaron comprobantes falsos del programa de traslado de mujeres embarazadas las cuales no se realizaron, pero si se cobraron, así como el caso de una joven que presentaba apendicitis y que no recibió atención en 11 horas por no contar con anestesiólogo en el hospital general y que al final fue intervenida en una clínica particular por el mismo director Willebaldo Martínez, quien cobró 47 mil pesos por la cirugía.

También argumentaron acoso laboral por parte de los directivos, quienes han mostrado desinterés por los recursos humanos, se han cerrado al diálogo y no tienen la capacidad de resolver situaciones de emergencia.

Los trabajadores siguen a la espera de recibir una respuesta a su petición que fue girada el 23 de febrero pasado.