Por haber comprado un celular usado, los hermanos Romero Ramírez se encuentran detenidos desde el pasado octubre de 2020 y es que el móvil resultó ser de una mujer que víctima de feminicidio, situación que ocasionó que por algunas horas se mantuviera bloqueada la calzada Adolfo López Mateos.

Olga Ramírez González, madre de los dos detenidos señalo que el teléfono le fue ofrecido a su hijo por parte de su propia jefa Celia N., quien también está detenida, él a su vez se lo ofreció a su hermana, quien accedió a comprarlo para ayudar a sus clases en línea de su hija.

Sin embargo, mencionó que el pasado 14 de octubre, al salir de su trabajo fueron detenidos por agentes de investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE), quienes únicamente los abordaron y se los llevaron detenidos sin mostrar ninguna orden de aprehensión o alguna otra documentación.

La madre de los detenidos explicó que tras horas de esperar a que llegaran de su trabajo, los dieron por desaparecidos, ya que ninguno contestaba el teléfono y aunque preguntaron a sus amigos más cercanos, nadie sabía de su paradero.

Más tarde supieron que estaban detenidos por tener en su posesión el celular de una mujer que fue asesinada, sin embargo, el caso siguió y un juez determinó su liberación, pero, en Tecamachalco, acción que no logró concretarse, ya que nuevamente fueron reaprehendidos y trasladados a Tehuacán en donde han permanecido.

Ramírez González manifestó que ahora son acusados por tentativa de homicidio en contra de autoridades, sin precisar cuáles autoridades, además de haber robado un automóvil sin que hasta el momento la parte acusatoria se haya presentado. 

Aseveró que el proceso ha mostrado varias inconsistencias, ya que los delitos por los que ahora se les acusa a sus familiares fueron fabricados y desconoce las razones, por ello pidió al gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta, a intervenir en el caso.