A unos días de que concluya el decreto estatal mediante el que se ordenó la suspensión de actividades no esenciales y se restringió el servicio a la mesa en restaurantes por la pandemia del Covid-19 en Puebla, son más de 2 mil los negocios de diversos giros los que se han unido a la campaña #AbrirOMorir.

Esta campaña es impulsada por la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) y por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur), que decidieron emprenderla para visibilizar la necesidad del comercio establecido de trabajar.

El pasado 13 de enero, la campaña #AbrirOMorir fue presentada en Puebla con un apoyo inicial de 1 mil 500 negocios afiliados a la Canirac y a la Canaco Servytur en los municipios de Puebla Capital, Atlixco, San Martín Texmelucan, Cuautlancingo, Tehuacán, San Pedro y San Andrés Cholula.

Pero desde que comenzaron las protestas con silbatos y cacerolas en comercios y restaurantes, otros giros comerciales comenzaron a sumarse, como los gimnasios, hoteles, centros comerciales y negocios varios que son considerados no esenciales, según el decreto del gobierno estatal.

A las manifestaciones comenzaron a sumarse otros negocios como los de diseño gráfico, zapaterías, estéticas, entre otros, que también ven afectadas sus ventas.

Aunque los sectores empresariales contabilizan más de 2 mil negocios que han usado la bandera del #AbrirOMorir para exigir que les permitan operar, la realidad es que no tienen un censo preciso para saber cuántos negocios y a qué sectores pertenecen los simpatizantes del movimiento.

En vilo, fin del confinamiento

Aunque el decreto emitido el pasado 28 de diciembre culmina el próximo 25 de enero, no será sino hasta ese día que el gobierno del estado dé a conocer si se permitirá la reapertura comercial controlada y con medidas sanitarias, tal y como lo demandan la Canirac y Canaco Servytur.

Entre las principales demandas del comercio formal está que se les permita abrir y ofrecer servicio en mesa (al aire libre), en el caso de los restaurantes, para mantener la plantilla laboral y cumplir con renta, agua y electricidad.