El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, firmó diversos decretos inmediatamente después  de su toma de posesión.

La primera orden que firmó fue un mensaje claro: la mayor crisis que enfrenta es la pandemia de coronavirus, y no escatimará esfuerzos en frenarla. Por eso decidió establecer un mandato de cubrebocas y distancia social en propiedades federales.

También dictó una orden de trabajo para la equidad racial y el regreso a los Acuerdos del Clima de París.

En el listado de acciones firmadas también detuvo la financiación para el muro en la frontera con México; devolvió a DACA, el programa que protege de la deportación a decenas de miles de jóvenes indocumentados, a su estado de cuando se creó, eliminando cualquier barrera impuesta posteriormente; instó a volver a formar parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), canceló la construcción del oleoducto Keystone XL, y derogó el veto migratorio desde países de mayoría musulmana, entre otros: un conjunto de acciones para revertir algunas de las políticas más controvertidas y polémicas de la administración saliente, demostrando al país y al mundo que hay un nuevo líder al mando y que las cosas ya se hacen de otra manera. Después, suspendió el programa “Quédate en México”, por el que los solicitantes de asilo en Estados Unidos deben esperar su turno de ser escuchados en el país vecino.

El canciller Marcelo Ebrard saludó las medidas sobre el muro y DACA, y recordó que el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo a Biden que “ los puentes abren paso a la cooperación y al entendimiento”, según una nota del diario El Universal.