No podemos pensar que pronto volveremos a lo de antes. Como muy bien decía el Señor don Alonso Quijano a su fiel Sancho; “No hay de otras…son lentejas, las tomas o las dejas” Tan importante o más que la vacuna es la responsabilidad de todos.

Reticencia exagerada de muchos núcleos sociales a recibir la vacuna. No son rumores, son falsedades que proliferan, se trata de criminales mentiras que provienen de mentes con algún trastorno siquiátrico. Curioso resulta explicarlo: ¿Es un complejo? Por supuesto que sí, es un trastorno que rebasa los límites de una personalidad normal. El sujeto tiene un miedo tremendo e incontrolable a padecer la enfermedad, quizá influido, incrementado por padecer cualesquier de los llamados factores predisponentes: Hipertensión Arterial, Diabetes Mellitus incontrolada, Obesidad Mórbida, edad avanzada o bien antecedentes heredó-patológicos de estos padecimientos. Algo que de verdad los arredra; la fuerza o temor a contraer la infección supera sus propias fuerzas, de ahí su actitud en contra de todo. A permanecer negándose a usar cubrebocas y no queremos recibir la vacuna; cuando la situación lo orilla, a manifestarse hasta en términos de aglomeraciones y violencia, tal como ha ocurrido en otros países.

Flotando entre tantos cuestionamientos surge también la pregunta, en caso de tener a disposición varias marcas de biológicos ¿Cuál escoger o seleccionar? NO. No se trata de eso, no son tamales, a escoger, o ¿Cuál prefieres? ¿De dulce, de mole o de rajas? Esto seguramente dará origen -  si no es que ya se inició - un nuevo combate de diversas versiones sobre cuál es la mejor y aquella que nadie debe aplicarse, pronto muy pronto surgirá en los grupos de las redes el argumento de que “me dijo mi comadre que a la cuñada de una vecina le aplicaron en jiustón una nueva vacuna que es buenísima. Yo quiero que a mi pongan una de esas…me esperaré a que la traigan”…”Nooo, yo mejor me esperaré a que vendan la rusa, aunque sea en la falluca”. 

Claro es que debemos todos respetar, guardar un enorme respeto a los pensamientos de los demás.

Ahora que ya tenemos a la vacuna viajando en clase business en los enormes contenedores a la temperatura debida, muchos grados bajo cero.  Pena da decirlo, la aplicación de la 1era., dosis a nivel nacional ha sido en un escenario círquense, de carpa de feria y en un ambiente clara, muy claramente electorero.

Israel está vacunado 120 000 personas al día toda la semana incluyendo festivos y durante 24 hs., al día, cerca de 1 millón en 11 días.  Ningún país europeo acepta que la vacunación se haga con las fuerzas armadas. Aunque al iniciar servicios militares se vacunan 5000 al “milis” día. Pero en fin si el ejército está sirviendo únicamente de transporte, resguardo y seguridad, bien.  

Respuestas a las más comunes inquietudes: Para alcanzar inmunidad total al padecimiento se requiere esperar 10 a 11 días después de la 2nda., dosis, inmunidad que será del 98%. Mientras qué con la 1era dosis se logra poco más de 50%. Los pacientes que ya padecieron Covid y recuperados Sí requieren de vacuna, por la aparición de cepas mutantes.

Paciencia ha dicho el Secretario de Salud en Puebla. Claro; paciencia, orden y puntualidad.  Se trata de una actividad 100% esperanzadora. No dar crédito alguno a comentarios absurdos como éste.