El empate a un gol entre Torino y Hellas Verona se vistió de gala luego de que Federico Dimarco anticipara a su equipo hacia la victoria parcial con un golazo de volea que ni él pudo creer.

Fue al minuto 67 que el futbolista italiano recibió un pase desde tres curtos de cancha, mismo que tomó como venía para prender un zurdazo que terminó por insertarse en el arco defendido por Salvatore Sirigu, quien incluso hizo un gesto de desapruebo tras ser vencido de colosal manera.

El lateral-volante del conjunto visitante se ganó el abrazo de la mayoría de sus compañeros para luego agradecerle la acción técnica que adelantó al equipo con sede en la región de Véneto.

No obstante, la sorpresa se quedó en el discurso debido a que la escuadra de Turín también hizo lo propio y selló el 1-1 definitivo por conducto de Gleison Silva, quien al minuto 84 emparejó los cartones.

Con el resultado, Verona alcanzó la novena posición general de la Serie A, mientras que Torino se mantiene en el lugar número 17.

Foto: Twitter