Este 12 de diciembre la planta armadora Volkswagen, ubicada en el estado de Puebla, mantendrá sus puertas cerradas al público debido a la contingencia por Covid-19 y no se realizarán las misas dedicadas la Virgen de Guadalupe, como tradicionalmente ocurre en diferentes naves de la planta.

Las misas se iniciaban desde las ocho de la mañana y era el sindicato el encargado de organizar todo para que los empleados pudieran festejar a la virgen en sus áreas de trabajo, en compañía de sus familias.

Al lugar llegaban familias que disfrutaban de un día dentro de la planta armadora más grande del estado.

Se colocaba un corredor gastronómico para que los visitantes que desearan comer en el lugar, lo hicieran, y se instalaba una exposición de automóviles de colección, todos de la marca alemana.

Para los obreros este evento no solo es recreativo sino también espiritual, pues para muchos, realizar la ceremonia a la virgen de Guadalupe representa santificar su espacio de trabajo para el siguiente año.

Al respecto, Francisco Román, integrante el sindicato de la empresa proveedora Schnellecke Logistics  dijo que llevar a cabo este evento tiene la intención de seguir la tradición de la celebración a la virgen: “Porque aquí hay mucha gente católica y de hecho se tiene ganado ese día para los trabajadores”.

Indicó que la visita “es de 8 de la mañana a 6 de la tarde y es de entrada libre, pero se debe hacer respetando las zonas restringidas. Se hacen recorridos y la Volkswagen pone el turibús para recorrer la planta. Hay naves que organizan peleas de lucha libre, otras llevan grupos musicales, mariachi y hasta comediantes”.

Dijo que a pesar de que este evento forma parte de su planeación anual, en esta ocasión no será posible pues  “estamos conscientes de la pandemia que se vive y pues, ni modo, este año cada quien en su casa puede hacer lo propio para celebrar a la virgen”.