Aldo era una persona alegre, simpática, sonriente, optimista, sociable, solidario, un gran bailarín y una estrella que apagaron unos delincuentes cuando lo asaltaron en la calle de la 17 Sur de la colonia Volcanes.

Para describir al joven de 18 años faltaron palabras de todos sus seres queridos que marcharon para demandar justicia y que su crimen no quede impune; que su crimen no se traduzca en otra estadística más de homicidio doloso.

Rosas blancas, veladoras y decenas de pancartas siguieron el último camino que recorrió en vida Aldo Padilla Cid, egresado de la BUAP, quien aspiraba a estudiar fisioterapia.

Los llantos, lamentos y gritos eran acompañados por pancartas con las frases: “La inseguridad en Puebla está cobrando la vida de personas inocentes”, “Justicia para Aldo”, “Lucharemos por ti, bailaremos”, “Barbosa, el fuego se propaga y si nosotros ardemos, usted arderá con nosotros”, “Exigimos justicia, no más muertes ni asaltos”, “No pienso esperar que mi hermano sea el próximo en NO LLEGAR a la casa”, “Gente matando gente ¿Dónde está el amor?”.

En símbolo de paz también vistieron de blanco y sus amigos de baile, una sudadera muy colorida para realizar una danza en su honor: “Aldo era alegría”, proclamaban.

Los familiares llegaron a la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe con los brazos entrelazados. Después, con apoyo de amigos, colocaron en la reja del templo las pancartas de la protesta, fotos de Aldo de diversas etapas de su vida junto a decenas de velas y flores.

“Acá estamos tus vecinos Aldo. Te queremos, te vamos a extrañar”, eran los enunciados que se esparcían ante su altar.

Una vecina no esperó para reprochar a las autoridades que las cámaras de vigilancia no funcionan y que tanto el gobierno de Miguel Barbosa como de Claudia Rivera no han realizado acciones para combatir la delincuencia.

“Qué se traguen su presupuesto de vigilancia, de seguridad. Claudia Rivera (presidenta municipal) puso las cámaras, pero no sirven, para que tanto gastó tan tonto, no quiero ofenderlos por respeto a Aldo”, exclamó.

Minutos después, el párroco  dio las condolencias a la familia y pidió hacer oración. “Estamos con ustedes y estamos en contra de la violencia, la violencia nunca será el camino”, decía antes de rezar un Ave María.

 No queremos más odio

Los familiares enviaron un mensaje de agradecimiento a todos los asistentes y pidieron  no guardar odio, mientras, a las autoridades justicia para que no se repita su historia.

“Todos nos llevamos un pedacito de él para que brillemos como lo hacía. Pido que no crezca el odio en el corazón de nosotros”, dijo la hermana de Aldo.

Alicia, la madre de Aldo, recordó que su hijo era participativo en las movilizaciones que pedían paz y seguridad.

“A nuestra familia la tienen aullando de dolor, no queremos que les pase (lo mismo) a más familias y es eso lo que mi hijo quería”, comentó.

Decenas de personas abrazaron a Alicia y una amiga muy cercana le expresó que vivía el peor momento: “Yo siempre marcho para pedir seguridad a las mujeres, y ahora, también soy una mujer herida. Ya quiero despertar de esta pesadilla”.