Por cuarta ocasión en el año, agentes ministeriales de la Fiscalía General del Estado de Puebla cometieron un error y por confusión detuvieron a un estudiante de ingeniería de 23 años, al que persiguieron y golpearon.

Los elementos de la Agencia Estatal de Investigación, al darse cuenta de que el detenido no era la persona que buscaban, ofrecieron una disculpa y se retiraron del lugar. 

El pasado viernes, a las 22:30 horas, el joven Diego Antonio salió, como todas las noches, junto con su padre, en un automóvil color negro para dirigirse hacia una parada de autobús en la zona de la autopista Puebla- Orizaba, a la altura del puente de La Resurrección. Después de dejar a su padre, el cual se iría a trabajar, el joven regresó a su domicilio en un fraccionamiento ubicado cerca de la zona. 

En ese instante llegó una camioneta Ram, sin logotipos ni estrobos, por lo que al notar algo sospechoso Diego aceleró para tratar de perderse de la vista del operador de la camioneta que comenzó a perseguirlo e intentó cerrarle el paso, a tal grado que el joven creyó que lo iban a secuestrar. 

Por unos instantes Diego pensó haber escapado de la referida unidad e incluso habló por teléfono a sus familiares para que le abrieran lo más pronto posible el portón del fraccionamiento ubicado al norte de Puebla. Pero a unas calles de su domicilio, otras unidades le cerraron el paso, balearon su auto, lo chocaron y proyectaron contra una pared. En ese instante arribaron dos vehículos más pero con logotipos de la Fiscalía de Puebla.

Entre tres y cuatro elementos descendieron de los vehículos para bajar al estudiante de ingeniería, arrastrarlo y golpearlo mientras le preguntaban su nombre. Luego de revisar sus identificaciones se dieron cuenta que no era la persona que buscaban, ofrecieron una disculpa y se retiraron de la zona, a donde llegó la madre del joven para auxiliarlo. 

Ante los hechos que quedaron grabados por cámaras de vigilancia del sitio, el agraviado acudió a la Fiscalía de Puebla en la avenida 31 Oriente, donde lo enviaron hacia la Fiscalía Anticorrupción donde le radicaron la denuncia 817/2020/FECC/UI-A. 

Hoy el joven pide justicia, que los agentes ministeriales sean castigados y que el fiscal del estado, Gilberto Higuera Bernal, revise el actuar de los elementos a su cargo, los cuales, según el informe oficial, de manera previa recibieron una denuncia anónima contra un hombre armado y con droga, que iba a bordo de un vehículo de características similares a la unidad que conducía Diego. 

Cuatro errores en lo que va de 2020 

Cabe decir que se trata del cuarto error que cometen agentes ministeriales, ya que el 14 febrero del presente año se registraron otras violaciones más en un operativo realizado en la zona de Ciudad Judicial donde resultó afectado el empresario Julián Abed. 

El 30 de abril también se detuvo arbitrariamente al empresario alemán Mirko Kosik, en la zona de Angelópolis, al ser confundido con un secuestrador. La noche del 9 de mayo agentes ministeriales realizaron un operativo en un inmueble distinto o que no correspondía a lo asentado en la orden de cateo con respecto a investigaciones relacionadas con Eukid Castañón Herrera.

FGE dice que investigaba a un sujeto armado

Tras la difusión del caso, la Fiscalía General del Estado emitió un breve comunicado a través de redes sociales en donde justificó a sus elementos al señalar que realizaban investigaciones por delitos contra la salud, por  un supuesto reporte de  un vehículo  y un hombre armado.


El organismo procurador de justicia señaló que los agentes le marcaron el alto a Diego pero éste, supuestamente, no atendió el llamado y al intentar huir chocó contra un muro en inmediaciones del fraccionamiento La Barranca, por lo que sus familiares intervinieron y evitaron la detención del joven.

Esta situación no concuerda con lo que se logra apreciar en un video donde se ve que los mismos elementos son los que chocan el vehículo de Diego pero además, son ellos quienes lo habrían dejado irse al no acreditarse una conducta ilícita.