Por tercera vez en menos de tres meses la Fiscalía General del estado (FGE) volvió a violentar los derechos de ciudadanos, ahora, por un error de dirección en un presunto operativo en inmuebles de Eukid Castañón Herrera, que los llevó a catear incorrectamente la casa de dos adultos mayores.

Los hechos ocurrieron la madrugada de este sábado en la zona de La Calera, cuando los policías ingresaron a un domicilio que coincidía en la calle y número, pero no en el nombre del fraccionamiento.

A través de sus redes sociales, la ciudadana Avril Franco acusó que los afectados fueron sus papás de 65 y 85 años, así como sus hijos menores de 12 años, que se encuentran bajo resguardo de los abuelos pues ella es médico y toma medidas ante la contingencia sanitaria por coronavirus.

Tras rondar el domicilio con vehículos, el personal de la Fiscalía tocó a la puerta de la familia hacia las 00:30 horas de este sábado. Lo hizo sin una orden judicial, con el pretexto de operativos simultáneos en toda la ciudad y con el amago de entrar a la mala si se les negaba el acceso.

Dado que la madre tuvo una crisis de hipertensión fue necesario el apoyo de una ambulancia particular solicitada por Franco y que ella se dirigiera al lugar.

Luego de hacer revisiones a artículos personales de la familia, los policías le entregaron una copia de la orden judicial en la que ella advirtió un error en la dirección y la respuesta de los policías sólo fue una disculpa. 

Para Franco este error es inadmisible por los recursos tecnológicos con los que debería contar la unidad de “inteligencia” de la FGE para encontrar direcciones y por el riesgo sanitario en que se puso a su familia.

"Son errores tan graves que en época de contingencia han puesto en peligro la salud de mis madres e hijos, misma que yo llevo cuidando semanas atrás por mi profesión, porque si metieron mano en todo dudo que hayan tenido la precaución de realizar higiene de manos, o de calzado", señaló en su publicación.

La afectada también destaca que de haberse resistido al cateo los hechos también pudieron ser más violentos, pues por lo menos había unas 50 personas equipadas con armas largas y pudieron forzar el acceso.

Previo a este error de la FGE, el 14 febrero se registraron otras violaciones más en un operativo realizado en la zona de Ciudad Judicial donde resultó afectado el empresario Julián Abed y el 30 de abril también se detuvo irregularmente al empresario alemán Mirko Kosik en la zona de Angelópolis, supuestamente confundido con un secuestrador.

Cabe señalar que la noche de este viernes la Fiscalía realizó otro operativo en las oficinas de una empresa de Eukid Castañón en la colonia La Paz, a la que ingresaron y desactivaron los equipos de video vigilancia.