El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta señaló que acepta el ofrecimiento de colaboración que la alcaldesa de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, le hizo, pero siempre que éste sea real y con el propósito de avanzar en las necesidades verdaderamente urgentes de la capital.

Al reconocer diferencias políticas con la presidenta municipal así como con su ex colaborador y diputado federal Fernando Manzanilla Prieto, el mandatario indicó que es tiempo para la “serenidad” y para la “reconciliación”.

En su conferencia de prensa de este martes, el gobernador indicó que no ha leído el contenido del segundo informe de Rivera, por lo que evitó dar una opinión sobre su desempeño durante su segundo año de gobierno.

En su discurso, Rivera ofreció a Barbosa colaboración pero sin subordinación, pues dijo que aunque no es par del mandatario, tampoco es inferior o subordinada.

Llama a la reconciliación

Sobre el punto, el gobernador indicó que acepta el ofrecimiento pero si éste es real y no hay “mentiras” de por medio, y si el trabajo conjunto se enfoca en las necesidades “reales” de la ciudad, entre las que citó la seguridad pública, la infraestructura, la salud y la educación.

“Sí, cuando la colaboración que se indique sea real, sin mentiras, y que tenga propósitos de avanzar en los temas de verdad urgentes de la ciudad: seguridad pública, obra pública, salud, educación, fortalecimiento institucional; con mucho gusto”, expresó.

En su mensaje, el gobernador indicó que es tiempo de la “serenidad” y de la “reconciliación” al recordar las diferencias políticas que ha tenido con Rivera Vivanco y con el legislador federal Fernando Manzanilla, quien fue su secretario de Gobierno.

“Llamó a todos los actores políticos a una reconciliación serena, mediante una reflexión para bajar de tono y que las aspiraciones y planteamientos políticos se lleven a cabo por los canales adecuados y no a través de la insidia, el ocultamiento, confabulación, y si alguien es de un partido, que lo sea con libertad”, declaró.