Para activistas del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua, Morelos, Puebla y Tlaxcala, que ahora el gobierno federal dé luz verde al Plan Integral Morelos (PIM) significa una traición del presidente Andrés Manuel López Obrador a su compromiso con los derechos humanos.

El ex preso político, Juan Carlos Flores Solís, señaló que a lo largo de sus campañas políticas, el hoy mandatario criticó públicamente el proyecto y tuvo conocimiento de operativos violentos, un caso de tortura que derivó en encarcelamientos y acoso militar.

El proyecto que ha generado rechazo contempla la operación de una central eléctrica en Morelos, alimentada por gas que es transportado por ductos que cruzan por los estados de Tlaxcala y Puebla.

Flores Solís reconoció que en lo personal no votó por el actual presidente, sin embargo muchos de los que integran el movimiento lo hicieron con la esperanza de que significara un cambio de planes y un reconocimiento a las irregularidades con las que se ha construido el proyecto.

"Definitivamente no voté por él pero la gran mayoría de las personas que están involucrados en el proyecto votaron por él y sí, definitivamente es una traición. Su dicho de no robar, no mentir y no traicionar  pues lo está violando completamente con la tierra y el agua de los campesinos para este proyecto y lo que piensa hacer porque hay amparos en curso", dijo.

Con la declaración de López Obrador de esta semana respecto a que el proyecto podría arrancar operaciones a finales de este año por no existir trabas legales, el activista afirmó que el mandatario incurre en mentir pues aún hay 15 amparos por resolverse.

“Además de una traición -agregó Flores Solís-, el presidente ha expuesto a los medioambientalistas al juzgarlos como radicales e incluso aprovechar la fuerza política que le queda para poner a la opinión pública en contra de los inconformes.”

Agregó que prueba de ello, fue que a unos días de que López Obrador criticara públicamente el radicalismo de los opositores al Plan Integral Morelos, el 19 de febrero de 2019 fue asesinado Samir Flores Soberanes, uno de los activistas del movimiento en Morelos.

"De agitadores profesionales pasamos a ser radicales de izquierda ultraconservadores para el presidente y esa fue también una grave agresión a las personas defensoras. Sus señalamientos se ha convertido en una característica de su gobierno, una situación bastante peligrosa ya que a los diez días asesinan a nuestro compañero Samir", recordó Flores Solís.

Agregó que desde la perspectiva de quienes integran el frente, el cambio de discurso que ha tenido el mandatario obedece a que en realidad mantiene los intereses empresariales de los grandes capitales. La diferencia ahora es que se aprovechan de un político que logró construir una simpatía popular a lo largo de 18 años que lo hacen ver distinto a los políticos de otras fuerzas.

"Lo que otros gobiernos no habían podido hacer, este lo puede hacer con mayor impunidad, el asesinato de Samir, estas violaciones a los amparos, todas estas descalificaciones que hace contra las personas defensoras y demás; con gobiernos del PRI o del PAN hubiera habido mayor descontento de la población. Sin embargo, ahorita hay un sector, cada vez menor, sí, pero todavía importante de la población que lo defiende a capa y espada empeñado en una esperanza de cambio", comentó.