De acuerdo con un informe emitido por los grupos de defensa ambiental Toxic- Free Future y Mind the Store, las envolturas que cubren la mayoría de comida rápida podrían contener químicos tóxicos. Lo preocupante del caso es que la presencia de estos aditamentos peligrosos también se hallaría en los recipientes de fibra moldeada que cubre las ensaladas o verduras.

En dicho informe se explican las pruebas realizadas por ambos grupos, donde se reveló la existencia de sustancias tóxicas PFAS (productos químicos de perfluoroalquilo y polifluoroalquilo que fueron creados por el hombre) halladas en el empaque de las famosas “Whopper”, Nuggets de pollo y galletas de Burguer King, así como en las bolsas de papel de Wendy’s y en los envoltorios de “Big Mac”, papas fritas y galletas de McDonald’s.

«Como la cadena de comida rápida más grande del mundo, McDonald’s tiene la responsabilidad con sus clientes de mantenerlos a salvo. Estas sustancias químicas peligrosas no deben estar en empaques de alimentos. Yo, por mi parte, NO lo estoy ‘amando'», señaló en un comunicado Mike Schade, director de campaña de Mind the Store, donde hizo referencia al slogan de McDonald’s I’m lovin it.

 

Amigables con el medio ambiente, dañinos para el ser humano

Otro de los recipientes donde se hallaron sustancias tóxicas fueron los de fibra moldeada catalogada como “amigable con el medio ambiente” y que se distribuyen principalmente por la cadena de comida mediterránea Cava, además de la franquicia Freshii y la cadena Sweetgreen, los que de acuerdo al informe obtuvieron los resultados enmarcados como “extremadamente altos” en PFAS.

Hay que destacar aquí que los envases de fibra de papel mostraron los niveles más altos de cualquier empaque probado.

«Amigable ecológicamente no significa amigable con la salud humana. Esas son dos consideraciones diferentes […] Este ejemplo en el informe realmente nos lo hace entender con claridad», explicó el Dr. Leonardo Trasande, jefe de Pediatría Ambiental de NYU Langone y quien no participó en el estudio.

 

No todos fueron malos

En contraste con los anteriores hubo envolturas que no mostraron presencia de los químicos peligrosos. En el informe se mencionó que los recipientes de cartón para papas fritas y trozos de pollo que se venden en las 3 cadenas de hamburguesas mencionadas se encuentran por debajo del nivel de detección.

 

¿Qué son los PFAS?

Estos productos químicos se encuentran formados por una cadena de átomos de carbono y flúor unidos, los cuales no se degradan en el medio ambiente.

El Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental señaló que los científicos no podrían estimar una vida media ambiental para los PFAS, que es lo mismo al tiempo que tarda apenas el 50 por ciento de una sustancia química para desaparecer.

Son dos los PFAS más extendidos, el ácido perfluorooctanoico de cadena de 8 carbonos (PFOA) y el sulfonato de perfluorooctano (PFOS), los cuales se eliminaron de los productos de consumo en Estados Unidos a principios de la década del 2000, pero ante dicha eliminación la industria ha generado muchos más.

Para 2018 ya existían más de 4 mil 700 tipos de PFAS, cifra que va en aumento a medida que la industria inventa nuevas formas.

En la última década, las investigaciones respecto a estos químicos arrojaron que la exposición al PFAS se asocia con daño hepático, trastornos inmunes, cáncer y alteraciones endocrinas, lo que significa que imitan o interfieren con los procesos hormonales naturales del cuerpo.

 

Están en todas partes

Los químicos PFAS se utilizan para todo tipo de productos que usamos con mayor frecuencia, pues los podemos encontrar en utensilios de cocina antiadherentes, batas y cortinas quirúrgicas resistentes a infecciones, teléfonos celulares, semiconductores, aviones comerciales y vehículos de bajas emisiones.

Foto: @McDonaldsMexico