Aunque servicios como la compra de artículos en línea se disparó a nivel mundial por el encierro de la pandemia del Covid-19, para los repartidores de plataformas como Uber Eats o Rappi fue lo contrario y sus ingresos diarios en Puebla se redujeron al menos un 75 por ciento.

El interés de la gente de economizar lo más posible, provocó que saliera de sus hogares para ir personalmente por su comida a los restaurantes que mantuvieron vigente el servicio para llevar, explica uno de los conductores de esta plataforma.

Julio indicó en entrevista con e-consulta que antes de la pandemia su ingreso diario por trabajar de ocho a diez horas ascendía a 800 o mil pesos, sin embargo con la entrada de la pandemia sus ingresos se contrajeron hasta un 75 por ciento.

"Antes de la pandemia de 600 a 800 pesos diarios, trabajando de ocho a diez horas, pero ya con la pandemia por diez horas de trabajo sacaba de 200 a 300 pesos, máximo", y señaló que además del afán de economizar por parte de la gente también influyen otros factores.

Sobrepoblación de repartidores

Al igual que como ocurrió en su momento con la llegada del transporte ejecutivo de Uber, el aumento en la demanda provoca la afiliación masiva de repartidores, por lo que de acuerdo con Julio los pocos servicios de entrega que ha habido tras la pandemia también se ven afectados por esto.

Esta situación no ha mejorado con la reapertura comercial, pues los repartidores de Uber Eats o Rappi también se ven afectados ahora por el factor de que al haber servicio a la mesa después de casi cuatro meses, la gente prefiere salir a comer a un restaurante que hacerlo en casa.

Para incrementar la competencia, apenas la semana pasada, específicamente el 13 de agosto, la empresa DiDi Foods comenzó a prestar el servicio y competir con Uber Eats y Rappi en el reparto de comida a pedido por aplicación, ofreciendo tarifas por uso de aplicación del 22 por ciento por introducción.