Gobiernos municipales, estatales y hasta el federal sostienen a un monopolio en la compra de estufas ecológicas, pues usualmente favorecen a marcas que están adheridas a la Red Mexicana de Bioenergía.

Así lo acusó Bernardo Rodríguez, quien es socio de la firma Grupo Eco Zoom, quien pidió a la administración pública abrir las compras de ese artículo a otro tipo de empresas.

En entrevista, el empresario indicó que los concursos de licitación que realizan gobiernos municipales, estatales e incluso el federal, para comprar estufas ecológicas, usualmente resultan ganadoras empresas que están adheridas a la Red Mexicana de Bioenergía, y que comercializan modelos Palermo, Patzari y O’neal.

Señaló que esos modelos no son tan adecuados para la salud de quienes tienen una estufa ecológica, pues su funcionamiento provoca que las personas que se encuentran cerca aspiren contaminantes.

Explicó que el modelo “La mera mera”, que comercializa, garantiza reducir al mínimo el gasto de leña para combustible y, a su vez, evita que quienes la utilicen no estén tan expuestos al humo que representa un factor importante de enfermedades respiratorias, de la piel y oculares.

El modelo cuenta con dos cámaras de combustión, además de una chimenea integrada que expulsa el humo hacia el exterior. “Esta tecnología permite que las labores domésticas sean más fáciles, ya que muchas de las familias beneficiadas cocinaban en anafres instalados directamente sobre el piso o en estructuras muy frágiles que requerían reparaciones diarias además de tener que lidiar con el humo”, acotó.

Indicó que el producto que comercializa, cuyo costo oscila en los 4 mil 500 pesos, resulta una mejor opción de apoyo a la ciudadanía, debido a que no causa daños a la salud, sin embargo, insistió en que los concursos de licitación usualmente están dirigidos para adquirir los modelos mencionados.

Apenas a principios de julio, la Secretaría de Administración del gobierno del estado anunció la suspensión de un concurso de licitación que emitió para adquirir 5 mil 264 estufas ecológicas que serían distribuidas en 53 municipios de la entidad.

La cancelación ocurrió en medio de señalamientos de la Red Mexicana de Bioenergía que señaló graves carencias en el concurso de licitación GESAL-048-337/2020, como el que no se considerada que las estufas deben cumplir con los requisitos de la Norma Mexicana NMX-Q-001-NORMEX-2018.