De acuerdo con un análisis de la organización México Cómo Vamos, el gobierno de Puebla se ha caracterizado por concentrar sus apoyos económicos ante el Covid-19 en medidas relacionadas con estímulos fiscales y no en incentivos financieros para las empresas o la entrega de apoyos directos a la población.

La organización desarrolló un estudio de Paquetes de apoyo estatales ante Covid-19 en el que analizó qué han anunciado las entidades federativas con miras a apoyar directamente a empresas y particulares afectados por la pandemia.

En Puebla, cinco de 10 apoyos anunciados se concentran en estímulos fiscales e incluyen la exención del impuesto sobre la nómina a microempresas de hasta 10 trabajadores en 2020; el descuento de 50 por ciento en empresas de hasta 50 trabajadores y la prórroga en el pago de abril a junio para empresas de más de 51.

Los estímulos fiscales también incluyen la exención del pago del impuesto al hospedaje a lo largo de 2020 y la postergación del pago de la verificación vehicular y la tenencia hasta el 30 de septiembre. 

En cuanto a incentivos fiscales a empresas, el gobierno de Puebla ha anunciado tres apoyos con créditos de hasta 5 millones de pesos para PyMEs; el programa "Jóvenes Empresarios" para negocios de al menos un año con créditos de hasta 2.5 millones; y créditos para mujeres hasta por 5 millones de pesos.

En contraste, en otros estados los incentivos fiscales para las empresas incluyen prórrogas en créditos adquiridos previamente, acceso a seguros de desempleo, entrega de créditos con algunos meses de gracia al arranque de los acuerdos, microcréditos con tasa cero y créditos adecuados para zonas marginadas.

El diagnóstico de la organización también detalla que Puebla tiene un programa de transferencia directa de apoyos, enfocado a la entrega de canastas alimentarias y productos de higiene para población vulnerable y uno más de apoyo a productores del campo para garantizar el abasto de las cosechas.

Los apoyos de la entidad son reducidos ante los de otros estados que además de las despensas y el sector del campo consideraron otro tipo de beneficios para la población y para la inversión directa de los recursos públicos.

En Hidalgo y Coahuila, por ejemplo, se consideró un ingreso vital de más de 3 mil pesos para desempleados; los altos funcionarios de Quintana Roo abrieron un fondo de donaciones de sus sueldos; en Colima se repartió gas a grupos vulnerables; Nayarit habilitó comedores comunitarios; en Guerrero se reguló el precio de la tortilla y en la Ciudad de México entregaron combustible a transportistas. Dentro de las propuestas de otras entidades se observan proyectos económicos  como el apoyo a investigaciones científicas, la suspensión de actos de fiscalización, el impulso a la obra pública y programas de trabajo comunitario para desempleados.

La clasificación de México Cómo Vamos también permite identificar qué tantas acciones han impulsado los gobiernos estatales y en ese parámetro Puebla se ubica a media tabla con 10 acciones anunciadas hasta esta semana.

Por arriba están entidades como Yucatán, con 22 acciones; Zacatecas, con 19; Hidalgo, con 16; Aguascalientes y Chihuahua, con 15; Sonora, con 13; Quintana Roo y Sinaloa, con 12; Ciudad de México y Jalisco, con 11; 

Empatados con  las 10 acciones de Puebla están  Baja California, Coahuila, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Michoacán, Oaxaca y San Luis Potosí.

Con menos de 10 acciones están Colima, Morelos y Querétaro, con nueve; Campeche, Durango y Tamaulipas, con ocho; Nuevo León, con siete; Nayarit, con seis; Baja California Sur y Veracruz, con cinco; Tlaxcala, con cuatro; sí como Chiapas y Tabasco, con tres.