Tomar el transporte un público de Puebla en plena contingencia por el Covid-19 implica sortear la circulación de pocas unidades y el compartir espacios en donde no se pueden cumplir medidas sanitarias.

Aún antes de la entrada en operaciones del Hoy No Circula, refirieron usuarios, ya había rutas con recorridos desde diferentes puntos de la zona metropolitana y con destino al Centro Histórico, que lucían saturadas.

En su caso, explicó Daniel Carrizosa Sandoval, toma a diario la ruta 68 para dirigirse de Santa María Xonacatepec a su trabajo. En su experiencia se ha encontrado con que hay menos unidades y que las que operan no permiten la sana distancia.

Normalmente tarda unos 15 minutos para tomar el camión y ahora la espera es de hasta 35 minutos. Ya en el camión se viaja entre empujones a pesar de que se recorre una de las zonas que las autoridades han reconocido como de alto contagio.

"El virus se mueve y mueve y si estaba en la zona de San Sebastián y Bosques, ahorita ya se movió a Xonacatepec y Santa María", dijo.

Con unidades también saturadas se pueden observar a otros derroteros que comunican con el primer cuadro de la ciudad como la Ruta 3 o la 11, en donde además el espacio es más reducido pues operan en combis.

Aunque hay otras rutas en donde no se observa saturación, sí destaca que se incumplen las medidas de sana distancia e higiene.

Stephany Aranda le ha tocado verlo en la ruta 2000 que recorre la ciudad de norte a sur. En ella, explica, los choferes no prestan atención a la forma en que recolectan el dinero y el contacto que tienen con la ciudadanía.

"No se ve tanta responsabilidad, como que le vale, a pesar de que él está en contacto con todas las personas y las moneditas", dijo.

Dado que estos trabajadores prestan un servicio público, la usuaria considera que deberían tomar mayores medidas pues si se enferman se verá afectada la actividad.

Otra ruta en donde hay saturación y tampoco se cumplen las medidas es la 44 que conecta al Centro Histórico con el sur de la ciudad.

Aunque los autobuses lucen menos llenos que lo habitual antes de la crisis sanitaria, explicó la usuaria Daniela Yáñez González, los usuarios no se distribuyen con separación entre persona y persona.

"La sana distancia no se vio, iba el camión a la mitad pero nadie tomaba la sana distancia, estaba medianamente llena", relató sobre un viaje que realizó el fin de semana.