El luchador poblano Gato Gris sacó provecho a sus 41 años de experiencia y lanzó al mercado una alternativa creativa para hacer frente al Covid-19: los cubrebocas alusivos a los ídolos del cuadrilátero.

Con dos máquinas de coser y la ayuda de su hermana VirginiaJosé Isaías Huerta Jiménez suele dedicarse a confeccionar los trajes de los enmascarados de la Arena Puebla y otros luchadores independientes.

Desde las cuerdas ahora les han caído encima pedidos relacionados con la enfermedad. 

La idea, recuerda en entrevista, surgió hace unas dos semanas cuando en su casa ubicada en San Baltazar Campeche elaboró cubrebocas de gabardina para la familia.

No faltó algún aficionado que le pidió un diseño especial, probó con una pieza de Psycho Clown y su yerno se encargó de viralizar sus productos en redes sociales.

"La idea empezó aquí haciendo el cubrebocas sencillo y normal para la familia y como yo me dedico a hacer equipo de lucha libre no faltó el compañero que me dijo que quería que le hiciera uno de luchador.

"Hay mucho aficionado a la lucha libre y son los que han pedido ese tipo de trabajo, el aficionado es el que nos ha pedido el cubrebocas, ahorita necesito sacar esto, porque no nos lo esperábamos", dijo.

Por ahora ya tiene piezas de Mil Máscaras el tradicional, El Rayo de Jalisco, Monster Clown y Pentagón, mientras que en proceso de diseño se encuentran Blue Panter y Blue Demond. Entre lo que ya confeccionó y los pedidos pendientes suman más de 150 piezas.

Recientemente, agregó, tanto él como su esposa han requerido de tratamientos médicos, por lo que en sus planes también está elaborar algunas piezas para motivar al personal de la salud que está luchando contra el coronavirus.

"Espero sacar para los doctores y las enfermeras que yo conozco. Por ejemplo, mi esposa estuvo en tratamiento y yo también. Se envuelve uno en el medio de estar con doctores y enfermeras, entonces tengo el plan de poder regalarle a los doctores con los que hemos tenido contacto", dijo.

Aunque la vida del Gato Gris se ha vinculado a la lucha libre desde que era un adolescente de 12 años, reconoce que por ahora lo mejor que puede aportar este deporte es el sumarse al llamado de quedarse en casa.

La situación que han planteado las autoridades sanitarias, comenta, no pinta bien y por desgracia el enfrentamiento de enmascarados es una actividad que implica las conglomeraciones.

"Híjole, quedándonos yo creo que en casa es lo que podemos aportar, porque ahorita no nos puede ayudar en nada. Es un deporte de gente, que aglomera a mucha personas y pues ahorita no se puede.

"De hecho unos compañeros querían hacer un evento este sábado y se los clausuraron aunque iba a ser a puerta cerrada, todo por internet, pero no los dejaron elaborar el programa", comentó.