Tras la cancelación total de visitas en el penal de San Miguel, alrededor de 50 familiares de reclusos se apostaron este jueves en la entrada del Cereso estatal para exigir les permitieran entrar por algunos minutos y así poder entregar dinero y comida a sus internos.

Aunque el miércoles a través de un comunicado colocado en el acceso del centro penitenciario se notificó que las visitas establecidas de martes a sábado quedaban suspendidas y que únicamente se permitirá el ingreso los días domingo, este jueves decenas de familiares de reos que no fueron notificados se enteraron que las visitas se suspendieron en su totalidad.

Por lo anterior y ante el hecho de que muchos de los ahí congregados viajaron hasta por dos horas para poder visitar a su familiar, los inconformes solicitaron que por este día se les permitiera entrar para dejarles comida y dinero a los reclusos.

Los manifestantes denunciaron que la comida que en el Cereso se les proporciona solo de lunes a sábado está en mal estado, además de que en el operativo de la madrugada del lunes pasado en el que el estado tomó el control del penal, a los internos les quitaron su dinero, por lo que no tienen con qué pagar todo lo que les cobran adentro.

Los declarantes aseveraron que esperaron hasta cinco horas una respuesta por parte de algún encargado o funcionario que les resolviera su demanda.

Pese a que están de acuerdo con las medidas sanitarias por el coronavirus, también les preocupa que sus familiares puedan enfermar por la ingesta de comida en mal estado.