El personal de barrido manual del Organismo Operador de los Servicios de Limpia (OOSL), conocido como naranjitas, carece de alguna protección especial contra el coronavirus.

Trabajadores de limpia informaron que no tienen guantes y que desde ayer se les repartieron cubrebocas que ellos consideran de mala calidad.

"Hay mucho descontento porque los cubrebocas son prácticamente papel con un resorte que se adhiere con una grapa. No les dan guantes, no les dan cubrebocas, no les dan los insumos para resguardar su salud", explicó un representante de los naranjitas que pidió el anonimato.

A la falta de insumos y la mala calidad de lo que les han entregado, se suman preocupaciones sobre qué pasará con los trabajadores adultos mayores que representan 60 por ciento del personal de barrido manual.

Desde el 15 de marzo, el ayuntamiento informó que se darían facilidades para que los trabajadores vulnerables por su edad o por su condición médica  o  embarazo, suspendieran actividades.

Pero fue hasta el jueves y viernes de la semana pasada que se notificó a los trabajadores de limpia que podrían dejar sus puestos de trabajo.

Su temor ahora es que, al justificarse la necesidad de trabajadores eventuales para atender las necesidades de barrido en la ciudad, se pongan en riesgo sus puestos de trabajo.

"Iban a contratar personal para reponer los puestos que están vacantes ahorita, de las compañeras  de la tercera edad y las compañeras embarazadas", dijo el representante.

En el OOSL se cuenta con maquinaria para realizar el barrido en las calles y considera que con eso se podría limpiar la ciudad sin la necesidad de más contrataciones.

Al margen de lo que se vive actualmente en Puebla por el coronavirus, explicó, el trabajo de los naranjitas es peligroso por el tipo de desechos de los que se hacen cargo.

Los negocios relacionados con los servicios de salud deben contar con contratos especiales con la empresa Promotor Ambiental S.A. (PASA) para el correcto manejo de sus residuos, pero es común que los naranjitas se encuentren con desechos infecto-contagiosos en los papeleros municipales.