La Fundación Mary Street Jenkins cuenta con solidez financiera para continuar con proyectos altruistas, aseguró Roberto Jenkins de Landa, integrante del patronato, quien rechazó las versiones que apuntan un desfalco.

Jenkins calificó como “chismes” las acusaciones que su hermano Guillermo ha realizado en el sentido de que el capital de la organización ha sido dilapidado e incluso mudado al extranjero.

Guillermo Jenkins sostiene una disputa en contra de los patronos de la donataria, pues asegura que han desfalcado su capital y lo han desviado a paraísos fiscales como Barbados y Panamá.

De acuerdo con las denuncias que Guillermo Jenkins ha hecho sobre el destino del patrimonio de la fundación, el cual tenía el fin de apoyar proyectos educativos y otros de carácter social, los bienes por más de 3 mil 750 millones de pesos que acumuló desde su creación, ahora reposan en la empresa FPDL S.A. que es administrada desde una nueva fundación con domicilio en Panamá.

Roberto Jenkins evitó ahondar en el tema, al insistir en que los dichos de su hermano son rumores, pero aseguró que la asociación cuenta con recursos para seguir apoyando no solo a la Universidad de las Américas sino a otros proyectos altruistas en el extranjero.

Durante la inauguración del espacio “Espacio Jenkins + Jenkins +, Legado de Vida”, el integrante del patronato refirió que a lo largo de su vida, la fundación, ha apoyado proyectos altruistas por más de mil millones de dólares.