El calentamiento global que sufre nuestro planeta provoca innumerables daños en los seres vivos que lo habitan, siendo que el accionar del hombre está provocando extinciones masivas en cientos de especies.  Lo que está sucediendo, es que los cambios son tan rápidos y severos, que no dan tiempo a las diversas especies a adaptarse ante las nuevas circunstancias.

En esta ocasión, el especialista en sustentabilidad y cambio climático Daniel Madariaga Barrilado nos trae un ejemplo paradigmático que toca de cerca a los mexicanos, el peligro que están corriendo las mariposas monarca.

¿Qué son las mariposas Monarca?

Las mariposas en general son unos insectos realmente increíbles, que a lo largo de su vida realizan una metamorfosis por la que van pasando por diferentes estadíos, es decir huevo, oruga, pupa, y finalmente, adulto, que es lo comúnmente reconocemos como Mariposas.

Daniel Madariaga Barrilado nos acerca un estudio de National Geographic, que explica que existen más de 24.000 especies de mariposas extendidas en todo los continentes, siendo que tan solo no se encuentran en la Antártida.

Las Mariposas Monarca en particular, son especialmente reconocidas por su belleza y colorido, y por los largos recorridos migratorios que realizan.

Las monarca se reproducen en el sur de Canadá y gran parte de Estados Unidos.  El proceso migratorio comienza en a mediados o finales de agosto, que las conducirá al centro de México en un increíble viaje de...más de 3.000 kilómetros para evitar el clima más severo.  Como explica Madariaga, es la travesía más extensa que un insecto realiza en la tierra.

Las Monarca en peligro

Ahora, las mariposas monarcas se han transformado en un tipo diferente de símbolo.

Sin dejar de ser un motivo de estudio y asombro por parte de los científicos por su increíble poder de orientación, son ahora una señal más de la pérdida de la diversidad en la tierra.   Una de las especies más antiguas y resistentes del mundo podría ser diezmada, y pronto, por el cambio climático.

Las mariposas son seres vivos expertos en adaptación climática. Pasan sus veranos en el norte de Estados Unidos y Canadá; se reproducen en el sur de los Estados Unidos durante el otoño y la primavera; y la mayoría pasan sus inviernos aquí en el centro de México.

Ahora las temperaturas de verano en el Medio Oeste están aumentando.  La destrucción de su hábitat, y según se cree el uso de pesticidas las ha diezmado. Y se agrega además que los cambios en el clima y  las tormentas de invierno, que alguna vez fueron raras, pasan regularmente por el centro de México a medida que el aire se calienta sobre el Océano Pacífico y sopla en toda la región, afectando el recorrido y orientación en sus largas travesías.

Madariaga Barrilado nos acerca a Karen Oberhauser. Karen es una conservacionista que se ha especializado en su carrera en estas mariposas, y su pregunta que nos interpela a todos es ¿Puede uno de los insectos más adaptables del mundo adaptarse al cambio climático? . Así lo plantea la autora del libro “Monarcas en un mundo cambiante: biología y conservación de una mariposa icónica”

Según según el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU., Mil millones de mariposas desaparecieron entre 1990 y 2015. Las cifras estremecen.

"En cada etapa de su migración, están amenazados por el cambio climático", dijo Eduardo Rendón, coordinador de la mariposa monarca del Fondo Mundial para la Naturaleza en México.

Según Chip Taylor, “fundador de Monarch Watch”,  profesor de la Universidad de Kansas, dentro de 20, 30 o tal vez 40 años, ya no existirán más las monarca.

Reservas de las Monarca en México

Daniel Madariaga Barrilado nos cuenta por último que en México existe, en la parte del este del estado de Michoacán (en El Rosario y Sierra Chincua) y en Cerro Pelón, en el estado de México,  la “Reserva de la biosfera de la mariposa monarca”, que tiene una superficie total de 57.000 hectáreas, y que fue declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco en 2008.

El objetivo es preservar las condiciones naturales requeridas por las mariposas para su arribo puntual en los primeros días de noviembre, y recibir así en México un año más con alegría estas criaturas, que según la tradición cultural de los mazahua eran consideradas el alma de sus antepasados que llegan a encontrarse con ellos, además de ser el espíritu del bosque y las mensajeras de los dioses.