Los polémicos bolardos que colocó el gobierno municipal debieron contar con análisis individuales, consideraron integrantes del Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Puebla A.C. 

Los mismos, detallaron en una rueda de prensa sobre las medidas de movilidad, debieron basarse en estudios y factores como quiénes y cómo se mueven en los puntos intervenidos.

En el mismo Centro Histórico, detalló el presidente del colegio Jesús Ramiro Díaz, se puede observar que los detalles no son los mismos en todas las calles y eso tiene un impacto en los elementos elegidos para reducir las velocidades.

 "Necesitaríamos saber el flujo de los mismos, la cantidad de personas y la velocidad con la que cruzan para analizar el tipo de elemento más idóneo para la protección", dijo.  

El especialista opinó que pese a las fallas y críticas que han generado los bolardos esto no puede generarse como un fracaso de la administración y que como toda medida puede mejorar.

Desde el colegio, se informó, ya buscaron que el ayuntamiento les entregue información sobre los estudios técnicos realizados a fin de poder realizar análisis y observaciones.

Asimismo adelantaron que alistan propuestas de intervención para otros tres cruceros conflictivos de la ciudad no considerados todavía para la instalación de bolardos, aunque todavía no los definen.