Como parte del Programa Nacional de Vivienda 2020-2024, la Secretaría de Desarrollo AgrarioTerritorial y Urbano (Sedatu) y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) firmaron un convenio para recuperar 171 mil viviendas abandonadas, rehabilitarlas y regenerar los sitios con mayor incidencia de esta problemática social.

Según cifras del Infonavit, en el país existen al menos 650 mil viviendas abandonadas, muchas de ellas susceptibles a ser recuperadas y rehabilitadas para su posterior comercialización, siempre y cuando cumplan con las características de la vivienda adecuada delineadas por ONU-Habitat, que rigen el Programa Nacional de Vivienda.

Román Meyer Falcón, titular de la Sedatu, señaló que este tipo de acciones no sólo ayudarán a reducir el problema de abandono de inmuebles, sino también al reordenamiento urbano, el rezago habitacional y la recuperación de la rectoría del estado sobre el territorio. 

Carlos Martínez Velázquez, director general del Infonavit, sostuvo que “lo que buscamos con este convenio es que la vivienda que se recupere cumpla con las características que impulsamos como Gobierno, que son los elementos de la vivienda adecuada que tienen que ver con ubicación, habitabilidad, accesibilidad, disponibilidad de servicios, seguridad de la tenencia, asequibilidad y adecuación cultural”.

 Los inmuebles que sean recuperados se adecuarán, además, a los lineamientos del Programa de Mejoramiento Urbano (PMU), uno de los 25 programas prioritarios del gobierno de México, a cargo de la Sedatu, para contribuir al ordenamiento de territorios y a mejorar la calidad de vida de las personas que los habitan.

El acuerdo también busca que los esquemas de comercialización de las viviendas que sean recuperadas incremente la plusvalía colectiva de los fraccionamientos, a través del cumplimiento de las características de una vivienda digna que garanticen su reinserción en el mercado inmobiliario.

En una primera fase se trabajará de forma conjunta con las autoridades de Tijuana y Mexicali, Baja California; Juárez, Chihuahua; Nogales, Sonora; y García, Nuevo León; municipios y entidades donde se observa la mayor problemática de mala ubicación de los conjuntos habitacionales, deficiencias en el uso de suelo, equipamiento urbano, transporte de mala calidad, presencia de grupos vulnerables y/o delictivos y vulnerabilidad ante desastres naturales.

Foto: Agencia Enfoque