Juan José Herrera, dueño del restaurante "Sabor a Puebla", asaltado la madrugada de este martes pese a ubicarse frente al zócalo de Puebla, reprochó el desdén de la Policía Municipal de Puebla y la inoperancia del número de emergencias 911.

Aunque se desconoce el monto total de lo robado, se presume que en la caja fuerte que se llevaron había 200 mil pesos producto de las ventas del lunes, que no pudieron depositarse en el banco por ser día feriado.

El empresario explicó ante los medios de comunicación que las autoridades quedaron evidenciadas pues, aunque llamaron al número de emergencias 911, nadie atendió su llamada, por lo que fue necesario salir a pie a buscar una patrulla en medio de la madrugada.

"Ayer se trató de comunicar al 911, no hubo respuesta, se salió a buscar una patrulla que nos apoyara. A dos calles había una y en lugar de auxiliar salió huyendo. Lamentablemente en ese momento no se tomaron los datos, pero la misma corporación tiene que saber quiénes son", narró.

Manifestó que a pesar de ser el primer cuadro de la ciudad y en una zona con alta presencia de turistas, no fue sino hasta el jardín de El Carmen donde los empleados lograron encontrar una patrulla, la cual finalmente llegó hasta el restaurante para tomar conocimiento de los hechos.

"Del zócalo hasta la iglesia de El Carmen se encontró una patrulla, ya fue a auxiliarnos demasiado tarde. Gracias a Dios no hubo incidentes más que golpes leves a los empleados. Este asalto estaba ya muy coordinado", consideró.

El empresario confirmó que además del dinero en efectivo, así como los celulares y carteras de los empleados, los asaltantes se mostraron preocupados por apoderarse del DVR donde se almacenan las grabaciones de las cámaras de seguridad esto con la intención de desaparecer cualquier evidencia.

Ante esta situación exigió a las autoridades que haya una mejor coordinación para dar seguridad al comercio establecido, principalmente al ramo restaurantero, el cual se ve severamente afectado en sus ventas con situaciones de esta índole.

Foto Maribel Morillón