La derrota de la Selección Mexicana Sub-17 dejó fríos a los aficionados mexicanos que se reunieron alrededor del Ángel de la Independencia. En la reunión hubo más policías que aficionados.

La Selección Mexicana perdió la final frente al equipo brasileño por 2 a 1 y no pudo convertirse en tricampeón de la categoría.

Las autoridades capitalinas habían desplegado un operativo en el que participaban 200 policías y a la Columna de la Independencia sólo llegaron 40 aficionados, que lamentaron la derrota de la Selección Mexicana Sub-17.

Los vendedores ambulantes que esperaban un triunfo de México sobre Brasil permanecieron en los alrededores de El Ángel y aseguraron que, aunque la selección pierda ellos venden camisetas y gorras, si no a los aficionados, sí a los turistas.

En la explanada casi desierta, algún aficionado afirmó que el árbitro marcó un penalti que no era, pero reconoció que Brasil jugó mejor y que fue capaz de anotar el gol del triunfo.

Durante el partido, México fue arrinconado en los primeros 20 minutos, pero logró equilibrar el juego y se puso adelante en el marcador.

En el minuto 65 del partido, Bryan González remató de cabeza un centro que envió Pizzuto. El balón picó en el pasto, superó al guardameta y se fue al fondo de la portería.

México ganaba 1 a 0 a Brasil, pero en el minuto 82, el árbitro vio una jugada dudosa en el área y pidió la ayuda del VAR. El mexicano Jesús Gómez se barrió en el área sobre Verón y aunque con la pierna derecha le quitó el balón, con la izquierda lo derribó.

El árbitro revisó la jugada y marcó penalti. El jugador brasileño Kaio Pinto Ramos tiró el penalti y anotó el gol.

En tiempo de compensación, el equipo brasileño envió un centro al área y los mexicanos perdieron la marca. El jugador brasileño Lázaro aprovechó el descuido y anotó el gol del triunfo.

Crédito de la foto Noticieros Televisa