Aunque el dicho de que la violencia no arregla nada se ha repetido incesantemente, esto no pareció quedarles claro a un gerente de McDonald’s de Ohio y a una clienta, quienes tuvieron una discusión que terminó con unja fractura en el rostro.

De acuerdo con el portal Excélsior, en septiembre se registró un hecho violento en el establecimiento de dicho estado, luego de que Britany Price ordenara varias cajitas felices mientras sus hijos esperaban en el auto.

Desafortunadamente, los empleados le entregaron un pedido erróneo, por lo que tuvo que regresar a la sucursal para exigir la orden correcta. Luego de esperar pacientemente 25 minutos, Britany exigió un reembolso y arrojó la comida al cliente del lugar; lo que recibió fue que éste le arrojara una licuadora en la cara.

El golpe no fue nada tibio, pues le provocó la fractura de pómulo y nariz.

Hasta ahora, ninguna de las dos partes ha presentado cargos contra la otra persona, pero el penoso momento quedó grabado por una de las cámaras de seguridad.

 

Foto: Captura de pantalla de YouTube