La joven Omairis Taylor advirtió a través de redes sociales poner especial atención en esta temporada de brujas y Halloween con los niños que lleven en sus manos una calabaza azul.

La razón de esta advertencia fue porque podría tratarse de algún menor con autismo que no tenga la facilidad de pedir la tradicional “calaverita” o decir “dulce o truco”, pero que también buscan divertirse como los demás niños.

La joven explicó que esta idea de integrar a los niños con dicho padecimiento surgió el año pasado cuando salió con su hijo a recolectar dulces y golosinas. Omairis dijo que tuvo que acompañar a su pequeño durante cinco cuadras explicando su situación, debido a que a él no se le facilitaba pedir este tradicional trueque.

Fue a través de su cuenta de Facebook que la joven logró viralizar esta petición para que distintas personas tomen conciencia sobre la causa y traten de integrar a más menores con este padecimiento.

Pero la calabaza azul no es un fenómeno novedoso, ya que en 2014 se ocupó un mecanismo similar en favor de los niños con alergias alimentarias. Fue en ese año que el Centro de Investigación y Educación sobre las Alergias Alimentarias (FARE, por sus siglas en inglés) pidió a la ciudadanía colocar una calabaza azul afuera de sus vecindarios u hogares para indicar que ahí los menores con este padecimiento pudieran acercarse para recibir regalos sin alérgenos.

 

 

Foto: Captura de pantalla de Facebook